La novela que contó el funcionamiento de la SIDE

“El coronel reporta toda, o casi toda la información a la Casa. Quiero decir: cada actividad que hacemos, cada caso en el que nos metemos, forma parte de una carpeta, y su duplicado (…) se lo guarda “para tener algo contra sus amigos, sus aliados, y en caso de que un día, Dios no lo permita, se vuelven todos locos”, anticipa Fernández Díaz cuando Nisman era casi desconocido y no pensaba denunciar a CFK.

 

 

El periodista Jorge Fernández Díaz publicó a fines de 2014 “El Puñal” una novela sobre los servicios de inteligencia de Argentina. Se convirtió en Best Seller antes de Nisman. Luego, explotó en ventas.

El integrante de la editorial Perfil y de Radio Mitre relata la vida de un agente secreto que trabaja para “la Casita” una suerte de sucursal de “la Casa”, denominación que recibía la sede central de la ex SIDE, a las ordenes del “Coronel”, un tipo pesado que se dedicó a registrar la vida privada de políticos, empresarios, integrantes de las fuerzas de seguridad, a pedido de sus jefes y por fuera de esas demandas: a modo de autoprotección.

Fernández Díaz no se preocupa en no dar a entender que habla de la realidad actual. El lector o lectora puede pensar que “la Dama”, “la senadora” bien podría tener un nombre real de la política nacional de hoy o de los últimos años.

“Remil” el protagonista que se ganó el apodo por ser un “hijo de re mil putas” en la Guerra de Malvinas, es el principal alfil del mandamás de la sucursal de la SIDE. Se encarga de fotografiar, revisar los cestos de basura, plantar micrófonos, hackear computadoras, pinchar teléfonos, y si es necesario, eliminar a los que molestan a sus clientes.

No siempre tiene trabajo oficial y se les permiten “changuitas” para financiar “la Casita” y necesidades personales. Grabarán a esposas infieles, diputados opositores que luego apoyan al oficialismo, prometedores dirigentes de la oposición o el sindicalismo combativo. Todo va a parar a una carpeta que alguna vez puede salir a la luz.

La novela se centra en una red de narcotráfico que se desarrolla con la venia del poder, la participación de “la senadora” del Poder Ejecutivo Nacional, la Bonaerense, la Federal y de los servicios secretos. Entre ellos se las ingeniarán para evitar que los grandes cargamentos sean interceptados y la cocaína circule sin problemas.

“No nos dirigimos a Buenos Aires, sino a la Patagonia, para la cana los camiones que vienen del norte son más sospechosos que los que vienen del sur”, cuenta el agente y narcotraficante.

El autor tampoco se preocupará en que crean que habla de un actual ministro y del caso de la efedrina. Tira un “la reina del peronismo caviar” y se dedica a describir el oscuro mundo y trabajo de los espías que a sueldo del estado prestan su mano de obra para los más variados fines.

“El triunvirato analiza el armado de las empresas fantasmas y trabaja, principalmente en líneas de crédito. Un contratista del estado pone sus condiciones para asociarse. Está involucrado un sindicalista llamado Rada, a quien Calgaris (el coronel) y yo tuvimos alguna vez que auxiliar. Rada milita con la senadora y se sienta en el consejo directivo de la CGT”, describe Remil a los socios del trafico de drogas.

“El Puñal” atrapa desde el inicio. Porque está muy bien narrado, porque fue premonitorio, porque parece estar reproduciendo las noticias que salen en los diarios. Antes que nadie, Fernández Díaz contó una historia novelada que desnudó el funcionamiento de la ex SIDE, hoy reemplazada por la AFI.

“La reina del peronismo caviar era socia minoritaria en una empresa off shore que alguna vez fue vigilada por la DEA”, suelta y atrapa en un texto que refleja el crimen, al narcopolítica y parte de una realidad que los medios no se atreven a contar.

Juanjo Beascochea

La novela que contó el funcionamiento de la SIDE

Version Mobile
Responsable: Juan José Beascochea
Contactar: planbnoticias@gmail.com.  / Teléfono de las noticias 02954 - 15586833
Diseño de Diarios Digitales- PotenciaWeb.net
-