En conjunto con la muraleada por el Atuel, se realizó, en la esquina de Gil y Mansilla, una colecta solidaria por los trabajadores despedidos del frigorífico de Uriburu impulsada por el Partido Socialista Auténtico (PSA). “Nunca nos pasó algo así y no sabemos cómo hacerlo. Tenemos miedo pero vamos a luchar por lo nuestro”, dijo una de las trabajadoras presentes.
Este domingo, la Asamblea por los Ríos convocó a participar de la "Muraleada por los ríos" en el estacionamiento ubicado en la esquina de la calle Gil y Mansilla. Al mismo tiempo se realizó un festival solidario con los trabajadores despedidos del frigorífico Uriburu.
Vecinos se acercaron con un alimento no perecedero para colaborar.
Una veintena de los trabajadores se hizo presente durante la actividad, y allí contaron a Plan B el difícil momento que atraviesan las 62 familias.
El pasado 13 de septiembre, unos 60 trabajadores del frigorífico de Uriburu, recibieron el telegrama de despido. Desde ese día luchan por recuperar su puesto de trabajo.
El frigorífico se dedica a la faena de caballos y los 60 trabajadores que tenía provenían de las localidades de Uriburu, Anguil y Santa Rosa.
Cintia Díaz, un de las trabajadoras despedidas del frigorífico, participó este domingo de la colecta solidaria, y allí contó la situación por la que están atravesando. “La estamos peleando mucho. Golpeando puertas, supermercados y con la ayuda del intendente, Roberto Gómez”. Según expresó, el intendente de la localidad les gestionó a los trabajadores un subsidio de 500 pesos para las 62 familias.
La difícil situación la vienen viviendo desde antes que lleguen los telegramas de despido. En el caso de Cintia, fue echada unos días antes por “reducción de personal. “Estuve trabajando durante seis meses en las oficinas del frigorífico y me despidieron antes que a mis compañeros”. La joven tiene dos hijas y aseguró que su familia es quien la ayuda hoy.
“No tenemos un peso para seguir viviendo”, aseguró Cintia. “tenemos familias con chicos con enfermedades graves y tienen que comer o tomar una leche especial. Hace un mes y medio que estamos sin un peso”, así describió su realidad.
El resto de los trabajadores, realizaron su tarea hasta hace dos semanas. “Recibieron un telegrama de despido mal hecho. Y por medio de un abogado respondimos el telegrama. Entonces, no están despedidos del todo hasta que se termine la conciliación obligatoria”.
La Subsecretaría de Trabajo dictó, el 14 de septiembre, la conciliación obligatoria por los 60 despidos en el frigorífico de Uriburu. Este martes al mediodía, volverán a reunirse las partes.
Durante el último mes, los empleados tuvieron la obra social cortada. Tampoco les estaban efectuando los aportes. “En el recibo figuraban todos los descuentos, pero la plata nunca aparecía”, dijo Díaz.
Los operarios del frigorífico de la localidad de Uriburu iniciaron días antes de efectuarse los despidos, una medida de fuerza para impedir el cierre de la planta y reclamar el pago de la última quincena y el medio aguinaldo que les debían. Hoy continúan allí, a la espera de una respuesta.
“Tenemos la esperanza de que Serrano, el dueño del frigorífico, lo alquile o pague la deuda que tiene. Nosotros queremos la plata que nos deben y que se reabra la única fuente de trabajo grande que hay en el pueblo”, explicó.
Finalmente manifestó que “necesitamos el apoyo de todos. Para movilizarnos somos solo 60. Nunca nos pasó algo así y no sabemos cómo hacerlo. Tenemos miedo pero vamos a luchar por lo nuestro”. Y agregó esperanzada: “Lo vamos a lograr, con lucha lo vamos a lograr”.
Por parte del gobierno provincial, según la trabajadora, no han recibido ningún llamado.
