La inocencia perdida, la justicia esperada

Plan B Noticias publica la nota enviada por el licenciado en Comunicación Leonel Monsalve Herrera para la sección de Libertad de Expresión, donde cualquiera que lo desee puede dar a conocer su opinión.

Leonel Monsalve Herrera, envió una nota de opinión a Plan B Noticias sobre las denuncias de abuso que se conocieron en un Jardín de Infantes de 25 de Mayo.

Aquí le dejamos textualmente las palabras del lector:

La inocencia perdida, la justicia esperada

Luego de una semana de hechos incomprensibles, en la que muchos de los ciudadanos de esta localidad se encuentran desconcertados, quisiera expresar algunas cosas que he observado, y que no se pueden dejar de mencionar.

En primer lugar hablamos de casos de carácter aberrante que han tomado una dimensión irrefrenable, en la cual no solo se ha afectado la integridad de la familia, sino que además se ha destrozado la inocencia de los niños. Esto debería entenderse, de manera que nuestros comentarios eviten seguir lastimando y afectando a las verdaderas víctimas.

Muchos de los habitantes de la ciudad se encuentran desbordados, algunos ni siquiera tienen consuelo, es por eso que lo que mejor podemos hacer, es evitar la discordia, apoyando de manera sincera a las personas afectadas. Sé que muchas veces no hay palabras que decir, ni siquiera tenemos la respuesta, pero el hecho de estar, de que el otro vea que estamos presente, es suficiente para manifestar que la causa es de todos.

En segundo lugar, los niños son nuestro futuro , de ellos dependerá este pueblo, dependerán las instituciones, las familias y todo lo que compone a nuestra sociedad, sería bueno que les transmitamos seguridad, que les demostremos que confiamos en ellos y que nada de lo que pase va a cambiar nuestro afecto para con ellos.

En tercer lugar, es un buen momento para empezar a reflexionar en el valor que tiene la enseñanza en el hogar, es momento de empezar a invertir el tiempo en lo que realmente es importante y colocar como prioridad el cuidado de nuestra familia, yo aún no tengo hijos, pero esto sin dudas me hace pensar en cuanto quiero proteger a mi bebe que viene en camino.

En cuarto lugar, tengamos cuidado de las apariencias, no todo lo que brilla es oro, es necesario que tengamos una actitud crítica para con todo aquel que tenga relación con los menores, esto no solamente tiene que ver con la protección ante el abuso sino que además tiene que ver con el amparo frente a la influencia que reciben los chicos. En cuanto a esto se puede decir que si fuera posible el padre debería hacer todo lo que este a su alcance para saber en que anda el niño.

En quinto lugar, la justicia debe actuar, sabemos que la misma muchas veces nos ha defraudado, sin embargo esperemos el tiempo prudencial para que todo se aclare, no sigamos con las especulaciones porque las mismas muchas veces llevan a que las sensaciones del alma sean incurables. Esto no quiere decir que no hagamos nada, y si la justicia no llegara actuar como lo tiene que hacer es necesario que nos unamos, que dejemos de lado las diferencias y que busquemos la respuesta ante tanto dolor. Si un pueblo está unido, nadie le puede limitar los derechos, nadie le puede robar los sueños y fundamentalmente nadie se le reirá.

En sexto lugar, no seamos egoístas tengamos empatía por el dolor del otro, no adjudiquemos todos los hechos a la política, separemos los tantos, es decir porque desviar la atención del foco que son los niños, su salud y su futuro. Es doloroso como muchas personas no pueden salir del sesgo que tienen para con las cuestiones políticas, el mismo no les deja ver más allá de sus ojos.

Es necesario que seamos solidarios, que pensemos en como sufre nuestro prójimo, está bien hay cosas que uno puede considerar injustas del ámbito político seguramente, pero separemos los temas, no podemos atribuir todo a esta disciplina, no podemos otorgar todas las cosas malas o buenas a los gobernantes, si reclamemos les las cosas que les son oportunas, con relación a su práctica laboral.

En séptimo lugar, todos estamos mal, todos queremos que urgentemente se aclare todo, que si existieron los actos, inmediatamente paguen los responsables, pero que esto no se vuelva una persecución de todo aquel que consideramos sospechoso o lo que es peor que no paguen las familias de los acusados por ellos. En estos días pensé mucho en las personas del entorno que quizás nada tenían que ver y que lamentablemente su condición de cercanía será el fruto de su exclusión social.

Finalmente quiero decir que como periodista, no quiero dar nombres por respeto a la justicia, pero que cuando todo esto pase, que paguen con el mayor de los rigores todos aquellos que hayan robado la inocencia de un niño, no solo esto sino que además se aclaren las redes de personas implicadas en estas perversiones, que si la justicia es justicia y actúa como debería actuar, busque en los archivos de celulares, cámaras, computadoras y discos, todas las huellas de los siniestros que conviven con el abuso de la inocencia, con la in-escrupulosidad de estar en la calle como si nada, en nuestras escuelas, en nuestros clubes e iglesias.

Y que cuando esto suceda todos paguen, sin piedad por su pasado, por sus apariencias o por sus falsas lágrimas. Si me llegara a equivocar en todo lo dicho, no me avergüenza pedir perdón ante nadie.

La inocencia perdida, la justicia esperada