Adrián Marcenac, inició su lucha por el desarme bajo la consigna de que “si tenés un arma, tenés un problema” y que es fundamental “prevenir para no lamentar”. El caso de la muerte de su hijo Alfredo por los disparos efectuados por Marín Ríos, tuvo amplia repercusión nacional. Recordemos que el 6 de julio de 2006, Ríos, disparó al menos 11 veces: 9 balazos recibieron sus víctimas y al menos dos más quedaron incrustados en el frente de la sucursal de la Banca Nazionale del Lavoro, ubicada en la esquina de Pampa y Cabildo de Capital Federal. Entre los heridos estaba Alfredo Marcenac, de 18 años que murió poco después en el hospital Pirovano mientras era operado. Había recibido un balazo en la cabeza y dos más en el pecho. Alfredo caminaba en ese momento con dos amigos, de 18 y 19 años, que también resultaron heridos. Los tres eran de Necochea y estaban viviendo en Buenos Aires por cuestiones de estudio.
Su padre, Adrián Marcenac, desde entonces lucha por el desarme de la sociedad civil llevando su mensaje a distintas ciudades del país. AMPLIAREMOS