
Luisa Molina, de la localidad de Parera, informó que por un exhorbitante aumento de la cuota que cobra la prepaga “tuve que tomar una de las peores decisiones de mi vida, desconectar la bomba de insulina a mi hija Ain, de 11 años”.
“La decisión se debe a que ACA Salud pidió la regularización de cuota a la superintendencia de la salud de la nación, dicha entidad fallo a favor de ACA SALUD. Y de $ 4.684 que pague en el mes de Julio, me cobran $ 23.458. ¡Una locura!”, informó.
“Desde hoy comenzó nuevamente a colocarse insulina mediante la lapicera de insulina, todos los días a pincharse la panza”, dijo.
“Y ver la tortura que es para ella tener que pincharse, eso duele, como mama duele mucho no poder evitar ese sufrimiento… y que a partir de hoy ya su vida, nuestras vidas no serán las mismas”, se lamentó.


