
El concejal del FrePam impulsa una modificación por ordenanza con el fin de favorecer a quienes la transfieran a nuevos dueños y evitar la especulación inmobiliaria. “En la actualidad, las normas que dan tratamiento a la tierra urbana refleja cierta decrepitud, generando asimetrías que demandan la intervención del Estado para desalentar la ociosidad y la especulación inmobiliaria”, explicó.
Marcos Cuelle señala en su iniciativa que “hasta el momento se ha venido trabajando en forma conjunta con la Dirección de Obras Particulares y Catastro para establecer como primera medida, una nueva zonificación de la ciudad, en virtud que la legislación vigente no ha incorporado todas aquellas ampliaciones de radio urbano que se produjeron desde la sanción de la norma. No solamente ha ocurrido que no se ha actualizado la tierra incorporada al radio urbano y por lo tanto no están pagando la respectiva tasa (lo cual atenta claramente contra las arcas públicas), sino que además, la intervención del propio Estado al zonificar la ciudad ha favorecido inequidades en el cobro de la tasa por terrenos baldíos que está conspirando contra el espíritu de la misma”.
“Con una nueva zonificación, sin alterar los valores establecidos en la ordenanza tarifaria aprobada recientemente, sería más razonable y justo el cobro de la tasa. Sin embargo, ojalá todo se solucionara con esta acción correctiva. En el medio hay que prever múltiples variables para no generar injustica por parte del Estado, pero que tampoco favorezcan la ociosidad de la tierra y la especulación inmobiliaria”, aclaró.
“Analizando los posibles escenarios que se pueden presentar, que uno o varios propietarios de bloques de tierra dentro del radio urbano (o que se incorporen a futuro) presenten planos de mensura y subdivisión parcelaria, incluyendo la apertura de las calles; frente a esta situación, tiene que existir una válvula que libere la presión que ejerce la tasa sobre quien o quienes hayan decidido favorecer la urbanización de esas tierras. Esto se puede lograr por vía de la eximición por un tiempo razonable, siempre que el o los propietarios demuestren que están transfiriendo tierra nuevos titulares”, agregó.
Reconoce que “también puede ocurrir que uno o varios propietarios de bloques de tierra dentro del radio urbano presenten planos de mensura y subdivisión parcelaria, pero no sean justificadamente autorizados por el Departamento Ejecutivo. En estos casos, para actuar también con justicia, el o los propietarios de bloques de tierra, tendrían que tener derecho a solicitar una reducción de la tasa, porque el freno de mano lo está poniendo el propio Estado Municipal”.
Sugiere que “se debe contemplar aquellas situaciones donde claramente no existe una especulación inmobiliaria, esto ocurre por ejemplo frente a un propietario de una o dos parcelas típicas del distrito urbano donde se encuentren registradas, que por supuesto, también es necesario analizar si corresponde o no ser eximido del pago de la tasa”
Por último indicó que “la nueva normativa tiene que prever que las nuevas incorporaciones de tierra al radio urbano deben automáticamente encuadrar en una de las zonas pre establecidas, para que no se repitan situaciones como las que ocurren en la actualidad (no cobro de la tasa, favoreciendo la especulación inmobiliaria), caso contrario se seguirá desvirtuando el espíritu de la norma”.

