
El diputado nacional de la UCR, Martín Berhongaray, presentó un proyecto de ley para que la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación (SSS) disponga la inclusión en el Nomenclador Bioquímico Único (NBU), de las prácticas correspondientes a las determinaciones individuales de las Inmunoglobulinas para: CORONAVIRUS (COVID – 19) – SARS – CoV – 2 como anticuerpos Anti – IgA, IgG e IgM.
Además, el proyecto busca destacar “la relevancia que ha cobrado la donación de plasma, que queda evidenciada en la sanción de la Ley Nacional 27.554 (B.O. 11/08/2020) denominada «CAMPAÑA NACIONAL PARA LA DONACIÓN DE PLASMA SANGUINEO DE PACIENTES RECUPERADOS DE COVID-19″, que dispuso la creación de una campaña nacional para la promoción de la donación voluntaria de plasma sanguíneo, proveniente de pacientes recuperados de COVID-19, en todo el territorio nacional, en el marco del “Plan Estratégico para regular el uso del plasma de pacientes recuperados de COVID-19 con fines terapéuticos».
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“Entre los principales objetivos de esta Ley se enmarca la promoción y concientización respecto a la donación de plasma sanguíneo de pacientes recuperados de COVID – 19”, se agrega.
Entre los fundamentos del proyecto señala:
1. Sub-reporte de coronavirus: los casos no detectados: Desde que el virus comenzó a expandirse por los distintos rincones del mundo, los expertos coinciden en señalar la existencia de un número sensiblemente mayor de contagios -y a la postre de pacientes recuperados- al registrado en las cifras oficiales. Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT) de Estados Unidos después de analizar cifras y patrones del virus en más de 80 países, llegaron a la conclusión de que la cifra real de contagios sería -en promedio- 12 veces mayor al de las infecciones constatadas. Esos cálculos indicarían que Argentina estaría superando ampliamente los 10 millones de pacientes recuperados.
2. Secuelas que podrían sufrir los pacientes asintomáticos: Si bien se trata de una enfermedad nueva que determina que gran parte del curso clínico continúe siendo incierto, muchos expertos coinciden en que los pacientes asintomáticos pueden presentar secuelas de COVID-19 hasta varios meses después de sobrevivir al contagio. Para prevenir efectos adversos, la evolución de estos pacientes debe asumir un enfoque multidisciplinario que posibilite un estudio integral de las consecuencias del COVID-19 en el largo plazo. Como premisa para que todo ello sea posible, debe facilitarse el acceso a la realización de los test de anticuerpos para poder constatar que atravesaron con éxito la enfermedad.
3. Donación de Plasma de pacientes recuperados: Ayer mismo la médica titular del Banco de Sangre del Hospital Lucio Molas Ana Paula Portález volvió a instar a que donen plasma todos aquellos que se recuperaron de coronavirus. Aseguró que La Pampa está prácticamente sin stock porque “tenemos más requerimiento… nos piden mucho plasma porque se está internando gente”. En idéntica dirección, otros gobiernos provinciales y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también continúan invitando públicamente a la donación de plasma.
La concreción de ese objetivo se topa con el obstáculo que significa que la inmensa mayoría de las personas que están en condiciones de donar plasma han cursado la enfermedad de manera asintomática, algunos en aislamiento, pero muchos comparten la falta de certeza sobre si tuvieron o no el virus dado que el criterio epidemiológico seguido en la mayoría de las jurisdicciones es no realizar los exámenes de PCR a quienes no exteriorizan síntomas. Esta situación debe ser corregida favoreciendo una amplia realización de test de anticuerpos, que muchas obras sociales y prepagas continúan sin reconocer a sus afiliados.
Tal falta de cobertura contraviene lo dispuesto por las Resoluciones Nº 326/2020 – SALUD y1095/2020 – SSSALUD, que indican que los Agentes del Seguro de Salud (Obras Sociales) y Entidades de Medicina Prepaga, tienen la obligación de cubrir en todo el país la totalidad de los tratamientos que requieran los pacientes con casos sospechosos o confirmados de haber contraído la enfermedad.

