
El subsecretario de Derechos Humanos, Juan Pablo Fasce, visitó la popular barriada y se encontró con Hector Mario «Sapo» Valquinta con quien recorrió la Escuela de Boxeo que tiene junto a su hermano Jorge Valquinta.
La visita se realizó esta mañana. Durante la recorrida se tomaron una fotografía que el propio Valquinta difundió desde la cuenta de la Escuela de Boxeo.
«Con Juan Pablo Fasce, subsecretario de los derechos humanos, recorriendo el barrio Matadero. Le mostré lo que jamás le mostré a nadie, mi familia y la armonía en la cual vivimos los vecinos», dijo.
«Le hice ver que no somos bestias que somos mas humanos de lo que muchos piensan, que la policía nos muestra como renegados y nosotros buscamos vivir en armonía porque ya no hay delincuentes en el barrio», expresó Valquinta y aseguró que «nos usaron para beneficio de la gente que no es del barrio».
«Le mostré la verdad. No como quiere la gente que sea, porque siempre la van a contar como quieren y no como es. Gracias por venir. Ojalá nuestros funcionarios caminen los barrios como hizo Juan Pablo», agradeció el puntero barrial.
Antecedentes
Los hermanos Valquinta irrumpieron en agosto de 2020 en la actividad de fútbol infantil del Club Atlético Deportivo Matadero, en el espacio verde del barrio, porque no querían que esa entidad utilice el espacio público. La actividad había sido acordada con el municipio. En el ataque hubo golpes, patadas y amenazas al personal del club y a los padres que intentaron interceder para que la actividad con los niños y adolescentes siguiera.
Los hermanos Valquinta fueron detenidos por la policía ese mismo día, a la noche, y la justicia les dictó un mes de prisión preventiva. Un par de filmaciones de los hechos se viralizaron en las redes sociales y expusieron la violencia con la que actuaron esa tarde.
Los dos Valquinta encabezaron el grupo de atacantes que amenazó al presidente del club, Nahuel Benvenuto, y a los entrenadores, para impedir el desarrollo de la actividad en la cancha del barrio, un espacio verde. Los padres que habían asistido a la práctica intercedieron. En el tumulto, una mujer cae al piso, dónde recibe un puntapié. La escena fue registrada en un video donde se ve a un hombre patear a una persona en el suelo. Es Jorge Valquinta. En otro video aparece el hermano, Héctor Valquinta, retirándose del lugar con gritos y amenazas hacia los organizadores de la actividad infantil.
Después de una semana de suspensión, el club retomó sus actividades normalmente. El día de la agresión volvían a los entrenamientos luego de un largo período de inactividad obligada por las condiciones que impuso la cuarentena más estricta ante la pandemia del coronavirus.
A pesar de que tenían el permiso del municipio, los Valquinta -que tienen una escuela de boxeo en el barrio- se atribuían la potestad de no permitirle al club la utilización del espacio verde. Antes del ataque, Valquinta habría dicho: «levantá la actividad porque los voy a cagar a palos». Instantes después comenzaron las agresiones e impidieron el entrenamiento.

