
La jueza de control, María Florencia Maza, condenó hoy a un hombre a tres años de prisión en suspenso, por ser autor del delito de abuso sexual simple, agravado por haber sido cometido en perjuicio de su hija menor de 18 años.
En la condena, la magistrada fijó reglas de conducta durante cuatro años, bajo apercibimiento de revocar la condicionalidad de la pena. Ordenó “fijar domicilio, del que no podrá ausentarse sin conocimiento o autorización de la autoridad judicial correspondiente, sometiéndose al cuidado y contralor del Juzgado de Paz de la localidad donde vive. También, abstenerse de acercar a menos de 200 de la víctima, y de todo tipo de contacto, ya se personal, por otra persona, ni de forma telefónica, informática, ni por ningún otro medio”.
Además, obliga a realizar un tratamiento psicoterapéutico “con un profesional de su confianza, previo informe del médico forense que acredite su necesidad”.
La resolución de Maza contra el jornalero de 31 años, sin antecedentes registrables, fue como consecuencia de un pedido de juicio abreviado elevado en forma conjunta por el fiscal Marcos Sacco, la defensora oficial Silvina Blanco Gómez y el imputado, quien admitió su culpabilidad.
El legajo se abrió a partir de la denuncia presentada en agosto de este año por una autoridad del colegio donde concurre la niña, quien actualmente tiene 13 años. Las pruebas incorporadas a posteriori demostraron que sucedió desde un año y medio antes de la denuncia, y al menos en dos oportunidades.
“Considero que corresponde que los hechos concursen como delito continuado, al evidenciarse del accionar del imputado un sólo designio criminal, violatorio de la norma jurídica, constituyendo entonces los distintos hechos relatados, en sí mismos un solo delito, cual es el de abusar sexualmente a su hija”, indicó la jueza en el fallo.

