
El 10 de septiembre un grupo de “unas 30 personas” armadas con palos y cuchillos atacaron la vivienda de una familia en la calle Alfredo Bravo y Corona Martínez. Las personas atacadas llamaron a la policía e intervino personal de la Seccional Primera y del Grupo Especial: como resultado, la mujer que pidió ayuda, terminó con una fractura en el antebrazo izquierdo.
Según el relato de Yanina Narvaez, el 10 de septiembre estaba durmiendo en su casa cuando su hija de 15 años, que regresaba de un cumpleaños, golpea la puerta y pide auxilio porque estaba siendo atacada por sus vecinos. Los hechos ocurrieron en la calle Alfredo Bravo, del Barrio Néstor Kirchner, y fueron denunciados en el Ministerio Público Fiscal.
“Se juntaron vecinos menores y empezaron a tirar piedras a mi casa y me sacan corriendo a la nena de 15 años. Ella pide ayuda, nosotros salimos, nos empiezan a tirar piedrazos y rompen una ventana y una puerta”, le dijo a Plan B Noticias.
“Era a eso de la 1.30 del 10 de septiembre, nos levantamos por el pedido de auxilio de mi hija, salimos a ver qué pasaba, y llamamos a la policía. Cundo los efectivos vinieron nos reprimen a nosotros en lugar de controlar a las dos familias vecinas que nos atacaron. Esas familias, la mayoría menores, estaban en una cena, tomando, consumiendo, y armaron todo esto”, destacó.

La mujer acusó a “los vecinos de enfrente” y “los que viven en la otra punta” del ataque. Aseguró que “había mayores y menores”.
“Tengo el brazo fracturado porque cuando vino la policía nos reprime a nosotros, mi marido sale, les pide que hagan algo, que impidan que nos rompan la casa, pero lo tiran al piso a él y se lo llevan detenido hasta las 8 de la mañana”, relató.

“En ese momento, cuando lo tenían en el piso, les pido que le dejen de pegar, que eran los de enfrente los que nos tiraban piedras y nos atacaban. El policía de apellido Busto me dice que me callara la boca porque para mí ‘también hay y ahí fue donde me empujó, me tira con todo, y me fractura”, añadió.
“Fiscalía tiene todo, tiene el video, las cosas que me rompieron, cuando el milico me hizo esto”, asegura.

La mujer, en la caída, se toma del uniforme del policía y le arranca la insignia de la Policía de La Pampa.
“La policía me lleva al Molas y me dejan. Nunca me preguntaron cómo estaba, si necesitaba algo, y dejaron a mi familia acá en peligro. Nos rompieron persianas, vidrios, puertas, todo. Y acá quedó mi nene de 8 años solo. Nos abandonaron”, lamentó.

“En la Guardia del Molas me inmovilizaron la mano y luego me hacen los estudios. En el Evita cargaron todo mal y solo sigo con una venda, que tengo que lavar y volver a ponerme porque no tengo plata para ir en taxi todos los días al Hospital a hacerme las curaciones. Me fracturé, no estoy ni enyesada, ni nada”, describió
“Anoche estaban chupando y empezó todo de vuelta. Tenemos miedo, porque toman y consumen y después te atacan, te tiran piedras, te rompen la casa y te mantienen en vilo, con temor a lo que pueda pasar”, finalizó.


