
El Museo Provincial de Historia Natural (MPHN) dio a conocer la presencia de un ejemplar que fue avistado a mediados de este año en el noroeste de La Pampa.
Desde el MPHN decidieron hacer público un video donde se ve al animal en un campo y destacaron que se trata de «una gran noticia» porque cuenta de «un incipiente regreso de la especie después de 200 años».
Como ocurre en la actualidad, las imágenes del avistamiento del ejemplar de aguará guazú en territorio pampeano se conocieron primero por las redes sociales. Por este motivo y, en acuerdo con las autoridades de fauna y ambiente provincial, se hicieron públicas de manera oficial para alertar a la población que se trata de una especie vulnerable y amenazada.
«Nos hemos puesto en contacto con las autoridades competentes, la Dirección de Recursos Naturales Y ambiente de La Pampa, quienes están al tanto de la situación y hemos decidido dar a conocer la noticia con el objeto de evitar consecuencias indeseadas», comunicaron desde el MPHN.
» Solicitamos a la población en general y particularmente a aquellas personas que trabajan en el campo, que si lo ven, simplemente lo observen porque es una especie vulnerable y según la última categorización nacional del año 2019 y considerado casi amenazado a nivel internacional. Es importante que dejemos que la naturaleza haga lo que saber hacer, así como el Aguará Guazú sabe que está es también su tierra», solicitaron.
Antecedentes históricos y culturales
La presencia del Aguará Guazú en la actual provincia de La Pampa y zonas limítrofes ha sido registrada durante el siglo XIX. En 1806 Luis de la Cruz se valió de las descripciones del Cacique Manquel y su esposa Puelmanc en la ribera del río Chadileuvú, muy cerquita del arroyo Potrol y Limay Mahuida para registrarlo en su diario de viaje con el nombre indígena de Oop.
Más adelante en 1.881, Doergin menciona la presencia del Aguará Guazú entre las especies de mamíferos presentes en la ribera de los ríos Coli y Kurru leuvú (Colorado y Negro).
En 1.923, Don Quintino Toledo, deja su testimonio del Aguará Guazú por el sur de San Luis en un trabajo publicado en 1.961.
Asimismo, Vignati (1.983) da cuenta del nombre Huelquén con el que los Tehuelche nombraban al animal y el topónimo del río Quequén. Su presencia en nuestra provincia está relacionada con el agua, los ríos, las lagunas, los humedales y los pastizales naturales.
En defensa del zorro grande
El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), en guaraní significa “zorro grande”, es, como su nombre lo indica, el más grande de los zorros sudamericanos. También conocido como lobo de crin o potrillo, es omnívoro y representa, para algunas culturas nativas, como los tobas y mocovíes, a un animal sagrado envuelto de espiritualidad.
Con presencia en las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, norte de Santa Fe y Córdoba, este de Santiago del Estero y sur de Misiones, el aguará guazú está catalogado a nivel nacional como especie amenazada y está incluido en diferentes programas y políticas de conservación de la fauna silvestre.
El aguará guazú tiene un pelaje más bien largo, de color rojo, y en la nuca y la cruz tiene una especie de crin oscura. Es omívoro y caza de manera oportunista ratas, armadillos, cuises, aves, otros pequeños vertebrados e insectos, complementando su dieta con frutos silvestres. La hembra atrae al macho mediante vocalizaciones. La gestación se extiende de 62 a 66 días, con camadas compuestas por 1 a 5 crías (mayormente 2).
Para los criollos, el aguará guazú encarna la leyenda de lobisón para los criollos. Sin embargo, en la mitología toba es un ser protector y padre de todos los perros.
Amenazas y su conservación
El principal problema que amenaza al aguará guazú en Argentina es la destrucción de su habitat natural. También el comercio ilegal y su captura como mascota, el atropellamiento en rutas y caminos y la caza, producto de ser considerado en muchos casos una especie perjudicial por alimentarse de animales de granja pequeños, con otros problemas para su conservación.
Desde Ambiente Nación llevamos adelante diferentes programas y políticas de conservación del aguará guazú. Diseñamos estrategias de conservación de su hábitat, llevamos adelante actividades de rescate y campañas de concientización y compromiso del poblador local, así como tareas de gestión y trabajo articulado con provincias del área de distribución de la especie.
A través de la Brigada de Control Ambiental, por su parte, coordinamos operativos de combate al tráfico ilegal y encaramos políticas de rescate y rehabilitación de ejemplares heridos, extraviados o alejados de su hábitat natural.
Categorizada a nivel nacional como “especie amenazada”, protegida por la Ley Nacional de Conservación de la Fauna, la captura, caza y comercialización de esta especie se encuentra prohibida en todo el territorio nacional.

