Este lunes por la tarde un grupo de vecinos de la calle Salta protestaron en el domicilio de los detenidos el domingo, por agredir con un palo en la cabeza a una mujer y atacar a un policía. Forman parte de la familia Rodríguez.
La seccional Segunda de Policía montó un operativo de seguridad con dos patrulleros y cinco efectivos en la calle Salta entre Mendoza y San Juan de Santa Rosa, para proteger la propiedad y la integridad física de María Rodríguez, Oscar Zaldarriaga, sus hijos y yernos, quienes fueron detenidos el domingo tras una pelea familiar.
Durante la pelea del domingo, cuatro personas fueron detenidas por agredir a una mujer y a un policía que acudió a un llamado al 101. Hoy, todos fueron formalizados por la justicia pampeana, y liberados, lo que generó la protesta de este lunes por la tarde.
Tamara Rodríguez contó que “ellos me viven buscando todo el tiempo, en el kiosco, cuando voy a la escuela. Están todo el día agrediéndome. Anoche mis dos hijas no pudieron dormir porque vieron como entre cinco varones y dos mujeres me dieron flor de paliza y me pegaron en la cabeza”.
Una mujer y un policía heridos tras una disputa entre familiares en Zona Norte
“Somos parientes, pero es un problema de los grandes, de mis abuelos. No es solo conmigo, hay denuncias de los vecinos de la otra esquina por la violencia. Ellos dicen que son los dueños del barrio. No los podemos ni siquiera mirarlos. Si los miramos, empiezan a escupir, a decir qué mirás, a manosearse las partes”, contó.

La mujer agredida contó que “denuncias hay un montón. Nosotros queremos que se vayan del barrio. Ayer le rajaron la cabeza a un policía, a mí me dieron con un bate en la cabeza, me patearon, tengo la boca lastimada, puntos en la cabeza”.
“Hoy los liberaron a todos y cuando llegaron se me reían en la cara. Yo no puedo estar así con mi hija. Vivimos casas pegadas, al lado, mis hijas viven con miedo. ‘Si voy a la escuela, qué te va a pasar a vos, no quiero que te maten’, me dijo una de mis nenas”.
“Con esta violencia, mis hijas no quieren ir a la escuela, no quieren salir al patio. Esta casa era de mi abuela, que falleció. Yo viví todos mis 28 años en esta casa. Ahora se pelearon entre todos los parientes y no quieren que nadie viva acá. Esto no es vida para mis hijas, tengo una de 8 años y otra de 6 años”, agregó.
– ¿Viven al lado, le ves alguna solución?
– Que me ayuden, si me consiguen una casa, me voy. Vivo con mi pareja y mis dos nenas. Pero así no se puede vivir, es un clima de violencia permanente. No nos respetan, nos agreden cada vez que salimos – finalizó.


