
La Fundación funciona en Bragado desde 2009 y tomó el nombre por el barrio rosario (Santa Fe) que durante la “Libertadura” desconocieron el gobierno dictatorial que derrocó a Juan Domingo Perón.
La anécdota refiere a que, en 1955, en el sur de Rosario, aparece un grafiti en un paredón que rezaba: “los yanquis, los rusos, reconocen a la Libertadura, Villa Manuelita no”.
El nombre se tomó como una especie de “capital simbólica del peronismo. Es un símbolo de la resistencia que trabajadores peronistas hicieron al gobierno de la Libertadora”, contó Guillermo Acuña, encargado de prensa de la fundación.
Acuña le contó a Plan B que “tenemos una página para las personas interesadas en el pensamiento peronista. Se van a encontrar con videos, con Cds (discos compactos) y libros de acceso gratuito de forma digital”.
“Se van a encontrar con el libro ‘Perón, la revolución inconclusa’, que escribió el presidente de la fundación, escritor e historiador, Daniel Di Giacinti”
Por último, señaló que desde le sitio http://www.villamanuelita.org/ podrán acceder a todo el material e incluso iniciar un recorrido formativo, que se puede hacer de manera presencial en Bragado o a distancia por internet.
En la presentación oficial, que se puede leer en el sitio de internet, informan:
La Fundación Villa Manuelita tiene como objeto la revisión de la historia del peronismo y la difusión de sus principios ideológicos y doctrinarios.
Revisar la historia es tarea ingrata, pero hondamente argentina; es buscar la verdad, y valorar esa verdad con criterio patriótico: de esa tarea saldrá la Argentina de mañana, libre de tutelas extranjeras, y con argentinos llenos de fe en su patria.
La historia de Perón no es fácil, por cierto. Su cercanía a la vida presente de los argentinos y su innegable influencia en el futuro de ellos, torna controvertida cualquier interpretación de su trayectoria. Sin embargo, nunca más necesario, quizás, que, en la actualidad, aparece el sentido de su reactualización y análisis. Porque la encrucijada de la presente habla por sí sola de lo imprescindible de rescatar la propuesta revolucionaria del Peronismo, esa que personificó Perón en términos históricos indelebles.
Nuestra tarea es un intento de abrir la discusión o de imponer un interrogante para ser discutido. No pretende bajar una línea definida de acción, sino que trata de estimular un proceso de autocrítica y profundización del sentido revolucionario del Peronismo.
Quizás algunos conceptos sean vertidos con una vehemencia poco común. Pedimos disculpas por eso de antemano y aclaramos que tiene que ver con las convicciones que poseemos, pero que nunca pretenderán ser verdades fundamentalistas, solo ideas y propuestas.
La historia es la conciencia de la patria, se ha dicho. Y es nuestra verdad indudable que nosotros no sabremos qué es nuestra patria mientras se mantenga la tergiversación del pasado argentino.

