
Un grupo de artesanos y manualistas de Santa Rosa se reunieron en la plaza San Martín y elevarán su voz formalmente ante el Concejo Deliberante y la Intendencia para reclamar que se respete la ordenanza vigente que establece que el Día del Manuaista debe realizarse en la Plaza San Martín.
Una ordenanza que no se cumple
En una conferencia de prensa, Mónica Miranda, Darío Araujo y Silvia Díaz, representantes del sector, explicaron que la normativa municipal dispone claramente que las tres ferias anuales –la del Día del Artesano, la de Manualistas y la Feria del Regalo– deben desarrollarse en el histórico espacio céntrico. “Costo mucho conseguir esta ordenanza, entonces que se cumpla”, exigió uno de los voceros.
Acusan al Municipio de presionar con condiciones desiguales
Los artesanos denunciaron que desde el Ejecutivo municipal se les presentaron dos opciones de manera informal –incluso por WhatsApp–: realizar la feria en el Parque Lineal con gazebos, baños, música y espectáculos incluidos, o hacerla en la Plaza San Martín, pero solo con 80 puestos (frente a los 150 habituales) y sin ningún servicio. “Es una forma de apretar para que elijamos el Lineal”, afirmaron.
Desconocimiento y falta de diálogo
“Nosotros desconocíamos lo que estaban tratando; fue impuesto por el Municipio”, señalaron, y añadieron que no hubo reuniones formales ni documentación oficial que avale el cambio. Incluso desmintieron versiones sobre un supuesto acuerdo entre manualistas: “Nadie nos dijo nada; nuestros representantes en el Consejo de Artesanos dijeron que no, y aun así insistieron”.
Acciones concretas: petitorio a concejales e intendente
Frente a la falta de respuestas claras, los artesanos anunciaron que presentarán un petitorio en todos los bloques del Concejo Deliberante y también ante el intendente Luciano Di Nápoli. “Necesitamos la palabra oficial”, insistieron, y recordaron irónicamente que “lo único que nos pudo juntar fue Luciano… hay que agradecérselo”.
La pulseada por el espacio público ya está instalada, y con la Feria del Regalo en el horizonte, los artesanos prometen no bajar los brazos para defender lo que consideran un derecho adquirido.

