
El ministro de Desarrollo Social de La Pampa, Diego Álvarez, señaló que el endeudamiento de sectores medios y asalariados se originó para pagar alimentos, servicios y alquileres y que crece por tasas usurarias, sin regulación estatal. También cuestionó la medición del INDEC y recordó que, según algunos economistas, acumula una diferencia del 15% en los últimos dos años y medio.
El ministro de Desarrollo Social, Diego Álvarez, ponderó la política del gobierno pampeano en materia de asistencia y que permite a las familias contar con un refuerzo alimentario en los sectores más necesitados de la sociedad. Recordó que la gestión de Sergio Ziliotto realizó un aumento significativo de inversión social y en los programas sociales provinciales y advirtió que no se puede ayudar de la misma manera a quienes día a día, se endeudan para comer.
“Hemos ido reforzando la Tarjeta Social y el Refuerzo Alimentario Focalizado Extraordinario (RAFE), que hace una red de contención muy fuerte en materia alimentaria y garantizar aquellos núcleos vulnerables que están en una situación más crítica, para que puedan tener un acceso a la canasta básica alimentaria”, recordó en diálogo con Plan B.
“Lo que hoy vemos que va mutando, tiene que ver con el endeudamiento de los sectores medios y medios bajos, con el asalariado en el comienzo de su carrera, que tuvo una serie de aumentos en servicios y alquileres, que le va carcomiendo el sueldo y se ha ido endeudando para poder ir resolviendo su situación”, dijo.
“Y hoy tiene un cuello de botella significativo, porque al haber un estado nacional ausente, sin regulaciones, se presta a que billeteras virtuales y fintech, puedan cobrar cualquier tipo de interés usurario por adelantar dinero. Lo mismo que los intereses de la refinanciación de pagos mínimos de tarjetas de crédito”, explicó.
“Quien entra en este problema, tiene una situación muy compleja que mes a mes se va complejizando y es la nueva demanda que está viniendo y es más difícil de resolver. Si están con el Banco de La Pampa, hay una respuesta y una refinanciación que atiende situación por situación, pero no alcanza ni al resto de los bancos, ni billeteras virtuales”, señaló Álvarez.
“Hoy miraba un medio nacional que tiene una ideología que no comparto y lo siguen planteando como un tema de privados, que no lo quieren arreglar, que el estado nacional no tiene ningún tipo de responsabilidad. Yo pienso lo contrario, que el estado nacional tiene una total responsabilidad y también, la de buscar la solución, porque es el modelo económico el que lleva a esta situación a las familias”.
“No es que a la gente le gusta endeudarse. Hasta hace dos años y medio, esas mismas personas no necesitaban endeudarse para poder comer. Y la deuda arranca para pagar alimentos, servicios y alquileres. Y en el proceso inflacionario, al ser más alto que la pauta salarial y los ingresos de esa familia hace que, necesariamente para poder suplir eso que se va cayendo tengan que endeudarse con algo que es totalmente perverso y que tiene que ver con las tasas usurarias que se están cobrando para poder cubrir los gastos mínimos de una vivienda, de una familia”, dijo Álvarez.
Consultado sobre si el estado provincial puede brindar alguna herramienta al respecto, el ministro de Desarrollo Social dijo que puede haber algún acompañamiento, pero que la problemática es compleja. “Puede ser a través de algún subsidio, de algún acompañamiento, por ahí no califican por ingresos para los programas sociales como una tarjeta social, tampoco por una asignación universal porque tienen salario familiar”.
“Es una situación compleja porque son trabajadores y el trabajador que tiene un trabajo registrado, que tiene un trabajo de calidad, lo que necesita es tratar de que la economía recupere para poder tener un mejor ingreso, ese creo que es principalmente el mayor problema que hoy están teniendo la familias, pero bueno el gobierno nacional en esto radicaliza su postura porque sabe que mejorarle también los ingresos puede ser una variable que se le dispare uno de los dogmas que tiene, que es tratar de contener la inflación que no suba, pese a todo el sacrificio que viene haciendo el pueblo argentino, el pueblo de La Pampa, los distintos ciudadanos, la inflación en un contexto donde los salarios suben menos que la inflación, es altísima”, agregó Álvarez.
En este contexto, consultado si el IPC refleja la inflación real, Álvarez se refirió a la metodología para registrar los índices inflacionarios. “Lo que uno ve es que el tipo de composición de la medición que tiene el INDEC, es una canasta básica que todavía era la tarifa del teléfono, para decirlo, que está totalmente desactualizada y el peso que tenía dentro de la medición el valor de los servicios, como de la tarifa del gas, de la luz, de los celulares, era muy pequeña y hoy tiene un gran componente dentro de lo que es el gasto de una familia”.
“Por eso lo que hablan de que la ponderación está equivocada, no es que se mida mal, sino que los datos que se ponderan dentro de ese indicador están equivocados o están, al menos, desactualizados. Creo que por ahí sí es donde hay una diferencia y lo que dicen los economistas es que puede haber una diferencia de los últimos dos años y medio acumulado de un 15%”, afirmó Álvarez. “Y es un 15% menos de recuperación de salario que puede haber tenido un trabajador”, agregó.

