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El reclamo de Rubén Funes: “¿Quién mandó a matar a Cristina?”

3 septiembre, 2026
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A cuatro años del intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, Rubén Funes, juez de Paz de Santa Rosa y exsecretario de Estado de Derechos Humanos, cuestionó en una carta abierta el rumbo de la investigación judicial y reclamó avanzar sobre las presuntas conexiones políticas y financieras detrás del atentado ocurrido el 1 de septiembre de 2022. En su escrito, sostiene que aún permanece sin respuesta una pregunta central: “¿Quién mandó a matar a Cristina?”, y plantea la necesidad de esclarecer el hecho para preservar los valores democráticos construidos desde 1983.




Rubén Funes expresó textualmente lo siguiente:

Se cumplieron 4 años del fallido intento de asesinato contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, atentado que reveló como el discurso de odio y deshumanización, inoculado por los medios masivos macristas de comunicación – afines a los poderes económicos- puede ser inducido intencionalmente.

Ese jueves 1 de septiembre de 2022 quedará grabado en nuestras memorias, seguramente todos recordamos que estábamos haciendo es ese momento, cuando ocurrió el intento de magnicidio, que conmovió a toda la sociedad argentina, cuando Cristina estaba por ingresar a su vivienda y saludaba a los simpatizantes que la esperaban a su regreso, como todos los días, desde que el fiscal Luciani, más que un alegato leyera una diatriba -llena de improperios- solicitando para ella cárcel e inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.

Verla llegar a su domicilio era un ritual, era una forma de apoyar y acompañar a la compañera desde la distancia, en ese abrazo colectivo y virtual, que le brindábamos desde cada hogar, en cada rincón de la Argentina. Y ese 1 de septiembre, en mi caso, mirando el programa del “Gato” Silvestre, mientras transmitía en vivo, la habitual llegada de Cristina, comenzó a decir: ¡algo está pasando…! Al minuto vimos con estupor como la mano de un sujeto gatillaba un revolver en su rostro.

En una charla brindada posteriormente en México, Cristina, decía que la Virgen la salvó. Yo recuerdo que la noche del atentado, miles de usuarios de redes decidieron, espontáneamente, manifestarse en contra del hecho y una de las imágenes más difundidas era un dibujo de la ilustradora Danna en la que se ve la imagen espiritual Néstor impidiendo, con su abrazo el disparo a Cristina. Esa imagen se reprodujo durante varios días. Ella, está convencida que la salvaron Dios y la Virgen, yo me tomo el atrevimiento de agregar a Néstor y al amor de su pueblo. Y por supuesto, los militantes que estaban ahí que evitaron que montara el arma nuevamente y pudiera concretar su nefasto propósito.

Después del atentado todos conocimos las alternativas de la preparación de este crimen: y fuimos hacia atrás en el tiempo, y recordamos los discursos de odio contra el campo popular, aparecieron los chat de los acusados planeando como matar a Cristina, los dichos del diputado macrista Gerardo Milman –mano derecha de Patricia Bullrich- “cuando la maten voy a estar camino a la costa” expresó. Los escraches violentos previos, los millones que la familia Caputo le pagó a la organización violenta “Revolución Federal” para construir guillotinas y bolsas mortuorias que expusieron en la Plaza der Mayo, Etc.

Después vino la no investigación judicial y lo más escandaloso: a pocas horas del atentado borraron todo el contenido del celular de Sabag Montiel, como también la información de los celulares de las secretarias de Milman en oficinas de Bullrich. Una jueza reacia a investigar las pistas que le solicitaba la querella, en fin, toda una trama plagada de intrigas, un rompecabezas que fuimos tratando de armar en los días posteriores.

En su libro “Presa o muerta” Irina Hauser, muestra en su totalidad la trama siniestra, no en fragmentos o postales, sino la historia entera, la película completa. Es una investigación y es un documento contundente y fundamental, escrito por una de las periodistas mas informada y respetadas del medio -no solo para esta investigación en particular, sino para muchos otros casos que están conectados a este intento de homicidio- y porque además, frente a la inacción judicial, frente al encubrimiento de los autores intelectuales y quienes financiaron la pretensión de asesinar a la principal líder de argentina, una publicación de estas características, debería contribuir a mantener viva la necesidad de ahondar esta investigación, de sacudir conciencias y aportar al esclarecimiento de uno de los hechos más graves que le toco transitar a nuestra democracia desde 1983.

Hoy, a 4 años del aquel intento de magnicidio, el tiempo transcurrido, me permite tener algunas certezas:

En primer lugar: que las balas que al “tristemente célebre” Sabag Montiel le ordenaron disparar, estaban destinada a las políticas re-distribucionistas, a las políticas de derechos humanos y a ampliación de derechos, al concepto de justicia social, a la defensa de nuestros recursos naturales y de nuestra soberanía y a la defensa de las causas populares, es decir, a todo lo que representaban las banderas históricas del peronismo, reivindicadas por Néstor y Cristina y que al poder económico, tanto le molesta.

Y otra certeza es que, la banda de los copitos no actuó sola y que no fueron unos loquitos sueltos como quisieron hacernos creer.

Entonces cabe preguntarse: ¿Por qué el Poder Judicial no investigó a los autores intelectuales? La verdad que a la jueza Capuchetti, al fiscal Rivolo y a la Cámara Federal que no quisieron investigar la conexión entre Revolución Federal y el atentado en sí, y elevaron a juicio oral solo a los autores materiales, se le debería caer la cara de vergüenza.

Esta historia tiene un final abierto, porque hasta que no estén identificados los autores intelectuales y financieros –como reclamó oportunamente Cristina ante el tribunal – y sean castigados, se habrá roto el pacto democrático logrado en 1983 después de la dictadura genocida.

Mientras tanto seguiremos reclamando, exigiendo, saber la respuesta a la pregunta que este juicio no quiere responder: ¿Quién mandó a matar a Cristina?

Solo mediante la verdad y la justicia podemos esperar construir un futuro mejor para Argentina, donde la violencia y la impunidad no tengan cabida.

Por estos valores seguiremos luchando. Porque como dicen nuestras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo: “la única lucha que se pierde, es la que se abandona…”

 

Rubén Funes

Juez de Paz de la ciudad de Santa Rosa

Prof. en Ciencias Políticas

Ex Secretario de Estado de DD HH

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