
En el lanzamiento de una capacitación obligatoria para agentes estatales, la especialista Marisa Herrera reivindicó la Ley Lucio y advirtió que las provincias no están preparadas para implementar el nuevo régimen. Reclamó políticas preventivas que aborden las situaciones de violencia, abandono y vulnerabilidad antes de que los jóvenes lleguen al sistema penal.
Marisa Herrera, capacitadora del Programa Provincial de Capacitación en Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, dialogó con Plan B, en el marco del lanzamiento de la política de estado que se realizó este viernes en el Centro Cultural Medasur.
“Esta capacitación es obligatoria y los principales destinatarios, es quienes aplican el día a día de la defensa de los derechos de infancias y adolescencias, por lo cual es el Estado. El Estado es sus tres poderes, así que me parece importante también que el Ejecutivo tome la bandera, la responsabilidad que implica capacitarse”, dijo a Plan B.
“Porque cuando uno conoce, cuando uno realmente sabe lo que pasa en la realidad es cuando realmente se anima a poder transformarla y cambiarla. Entonces, ver cuáles son los nuevos criterios que tenemos hoy en materia de infancia es central para que realmente las políticas públicas vayan encaminadas hacia ese sector”, agregó.
“Lo que ver con infancias, es lo más preventivo que hay. Ahí realmente es donde uno tendría que poner toda su capacidad operativa para realmente poder pensar en la defensa efectiva de los derechos de niños y niñas y adolescentes”, resaltó.
Consultada sobre los ejes de esta capacitación, Herrera “lo que voy a hacer es, tengo poco tiempo, entonces lo que voy a hacer es traer casos muy actuales para ir viendo cómo la Ley Lucio ha sido importantísima como piso mínimo para empezar a repensar los conceptos de violencia en plural”.
“¿Qué pasa con la escuela? ¿Qué pasa con el ámbito salud? ¿Qué pasa con las familias? ¿Qué pasa hoy con el entorno digital también? Acuérdense que tenemos hoy un contexto complejo donde ha aumentado el suicidio adolescente. Esos son elementos que hay que tener en cuenta. Y la Ley Lucio, con la capacitación, puede ir también al nudo, al centro de cómo repensar las infancias y las adolescencias”, dijo Herrera.
“Porque hablar de que los chicos no tengan esperanza, porque el suicidio es eso, la falta de esperanza, es un dato elocuente que nos debe interpelar y por eso la Ley Lucio tiene que poner eso en el centro de la escena”, indicó.
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Preguntada por la puesta en vigencia en las próximas horas del nuevo Código Penal Juvenil, Herrera fue crítica. “Que para los pibes tu única respuesta sea justamente la sanción penal, ir desde el ámbito penal, creo que es la peor respuesta que se puede dar a los pibes. De hecho, las provincias y generales no están preparadas para todo lo que implica eso, por lo cual van a terminar los chicos en comisaría o en instituciones que no están formadas, con gente que no está capacitada. De hecho, muchas provincias están viendo qué hacer. Esto va a traer muchos más problemas, porque además es una política pública”.

“Si no hay plata y el Estado argentino, el Gobierno Nacional no baja plata, ¿cómo vamos a hacer para hacer efectiva esa ley? Va a terminar siendo un depósito de chicos, aquellos chicos que el propio Estado no pudo también acompañar, ¿No?”, agregó.
“Esta ley tiene una cuestión efectista en algún punto, ¿no? Esto de dar una respuesta boba a la sociedad, sobre los chicos chorros. Sin embargo, la pregunta es, ¿qué pasó antes con estos chicos? Por eso la ley Lucio viene a hablar también de eso”, dijo.
“Muchos chicos que caen también en el delito. La pregunta es, ¿de qué familias vienen? ¿Qué pasó antes? ¿Víctimas de violencia? ¿Víctimas de abandono? Bueno, ahí es donde hay que estar el Estado. Por eso la ley Lucio es tan importante, para poder tomar dimensión, que es justamente lo más preventivo”, enfatizó.
“Porque ya cuando caes en el derecho penal, ya hay que decir que vos ya perdiste en algún punto como sociedad. Y hay que decirlo también eso de manera expresa. Yo estoy muy preocupada, todos estamos muy preocupados, porque dictar leyes desde el Congreso de la Nación, allá, en CABA es fácil, ahora hay que hacer la implementación en cada una de las provincias. Yo quiero ver cuando veamos esos pibes a dónde van, vamos a ver si realmente esta ley fue buena o no”, cuestionó.
Preguntada por la situación en La Pampa, Herrera recordó un proyecto que envió Ziliotto a la Legislatura. “El gobernador está preocupado por esta problemática, para tratar de darle una respuesta, que no le queda otra que cumplir con la ley, pero que sea de una manera lo más preventiva y lo más abarcativa y lo más, digamos, integral posible”.
“Es un buen proyecto que se presentó el gobernador, ojalá que la legislatura acá en la Pampa lo apruebe y que además pueda ser modelo para otras provincias también. La Pampa tiene muy buen bagaje legislativo, tiene buenas leyes, como por ejemplo la ley de Ludopatía, fue una de las primeras que salió. Hay un montón de cuestiones que hemos tenido muy buenas. Ser modelo, porque muchas provincias realmente van a tener un problema enorme con la puesta en práctica de la ley penal juvenil”, dijo.
Para finalizar, Herrera dijo que el estado es más punitivista desde que está Milei. “En estos casi tres años de gobierno de mi ley, si vos analizás a dónde han entrado los proyectos de ley en el Congreso, la Comisión de Penal es la que más proyectos tiene, tanto en el Senado como en Diputados. Por lo cual, un país que apuesta mucho más a la Comisión de Penal en las leyes que a cualquier otra, ya te das cuenta qué país tenés, adónde vas”, finalizó.

