
El proyecto de ordenanza presentado por el concejal Mariano Alfageme (Patria Grande en el FreJuPa) regula la publicidad y fomento de la venta de cigarrillos electrónicos, vapeadores y bebidas energizantes a menores de edad por ser nocivos para la salud.
La ordenanza se encaminaba a tener despacho favorable en comisión, pero la presentación de la cámara que representa a quienes venden bebidas sin alcohol, logró frenar la regulación. El lobby empresario generó que una ordenanza se dividiera en dos y postergara el punto sobre las bebidas energizantes.
El jueves, los concejales decidieron separarlas y, por ahora, el lobby dio resultado: solo saldría la regulación de vapeadores.
Alfageme fue sorprendido con la nota presentada a último momento en la comisión a la que fue invitado a escuchar las deliberaciones.
Una semana antes, la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones de La Pampa y profesionales de la salud, expusieron ante las y los concejales los motivos por los que apoyan la regulación, debido a los problemas de salud que generan las dos mercancías que están al alcance de las y los menores.
La nota se difundió en la comisión que preside la concejala del PRO, Fernanda Oddi, y consiguió el aval de sus pares para frenar lo que era una legislación de avanzada.
Proponen regular la venta de vapeadores y bebidas energizantes a menores de 18 años
La nota del lobby empresario
La Cámara Argentina de Bebidas sin Alcohol le envió una nota al Concejo Deliberante en la que señalan que “nuestra industria conforma una red de valor verdaderamente federal que articula con productores agropecuarios de 12 provincias y moviliza diversas economías regionales. En conjunto, el sector genera alrededor de 30.000 empleos directos y más de 100.000 indirectos, representando aproximadamente el 0,5% del PBI nacional. Asimismo, cuenta con 25 plantas productivas y 130 centros de distribución que abastecen a miles de comercios”.
“Cabe destacar la especial relevancia que esta actividad posee en el comercio de cercanía -almacenes, kioscos y autoservicios de barrio-, donde las bebidas representan cerca del 40% de los ingresos diarios de estas familias comerciantes”, agregan.
“En primer lugar, deseamos manifestar enfáticamente que desde CADIBSA compartimos plenamente el objetivo fundamental de la protección de la salud, el bienestar y la integridad de niños, niñas y adolescentes, así como la promoción de hábitos de consumo responsables en la sociedad”, dicen.
“Al respecto, consideramos oportuno recordar que todos los productos comercializados por nuestros asociados se encuentran estrictamente regulados por el Código Alimentario Argentino (CAA). En el caso específico de las bebidas energizantes, existen disposiciones vigentes muy rigurosas respecto de su composición, rotulado, exigencias de etiquetado con advertencias visibles y claras para el consumidor, así como pautas estrictas en materia publicitaria”, agregan.
“Entendemos que las herramientas más eficaces y sostenibles para abordar esta temática son la educación alimentaria, la información transparente y la concienciación de la comunidad (incluyendo a padres, educadores y a los propios jóvenes). Abordar las conductas de riesgo mediante un enfoque preventivo y formativo resulta sustancialmente más efectivo que la aplicación de medidas de prohibición directa que impactan fuertemente en el comercio local sin resolver los factores causales de fondo, además de provocar un atractivo que lleva a consumir lo prohibido para los jóvenes”, finalizan.
A raíz del lobby empresario, la ordenanza quedó en suspenso por el momento.

