
Noelia Guzmán recordó la persecución y los padecimientos que sufrió durante la dictadura, tras el acto de reparación histórica de los legajos de trabajadores municipales de Santa Rosa. Criticó al gobierno de Milei, reivindicó la lucha sindical y la defensa de los derechos laborales.
Noelia Guzmán, presidenta del Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE, destacó el reconocimiento realizado este viernes por el Concejo Deliberante de Santa Rosa a los agentes comunales apartados durante el terrorismo de Estado.
“Es un orgullo, este reconocimiento sirve para tener presente a los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos que lucharon igual que nosotros en aquel momento. Hoy tenemos la suerte de poder contarlo y ellos no lo pudieron contar”, dijo a Plan B.
“Por otro lado, nos queda su legado, la lucha de esos compañeros, lo que hoy podemos hacer nosotros para nuestros hijos y nuestros nietos. Lo que estamos viviendo con este gobierno, nos recuerda mucho a aquel entonces. Esto es fundamental para que la memoria no se pierda. Las actitudes de este gobierno, tienen mucho que ver con lo que nos pasó a nosotros. Gracias a Dios, no he perdido en la memoria. Hoy seguimos en la lucha y yo estoy todos los miércoles en el Congreso, a pesar de los palos. No podemos permitir que este gobierno nos haga perder los derechos que tanto nos costó conseguir”.

Noelia Guzmán, presidenta del Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE.
Consultada por el acto de reparación histórica de legajos a personas prescindidas en la dictadura, Guzmán afirmó que se hizo en base a un estudio conjunto entre la UNLPam y referentes de Derechos Humanos. “En base al estudio de esos legajos, se hace este reconocimiento. Es un reconocimiento a la lucha y está bueno para que no se olvide. Sobre todo, para los jóvenes, que no conocen lo que pasó en aquel momento, porque no tuvieron la oportunidad que su familia les contara lo que está pasando”.
“Vemos que los jóvenes hoy no llevan la lucha que nosotros llevábamos en aquel momento. Tenemos que recuperar esa mística que nosotros teníamos”, agregó.
Guzmán recordó que durante la Dictadura, trabajaba en la municipalidad. “Estaba en la parte de personal. Cuando asumen los milicos, el que estaba a cargo, me llamó a su oficina y me preguntó si era comunista. ‘Sabemos qu usted está todo el día con el estatuto abajo del brazo, hablando con sus compañeros’, me dijo y le contesté que si informarle a los compañeros sus derechos y deberes, era ser comunista, lo era. Y acá estoy”.

“Primero me castigaron, me mandaron a trabajar al Parque de Automotores y luego me buscaron la vuelta, hasta que me echaron. Mi marido, Hector Omar Sánchez, también trabajaba acá en la parte jurídica y cuando el milico me llamó, me dijo todo esto y muchas barbaridades más, me insultó y salí llorando. Él me preguntó qué me había pasado y cuando le cuento, él entro y le dijo de todo y en ese momento, renunció”.
“Al haber sido despedida y catalogada como comunista, quienes me conocían, cruzaban la calle. Eran momentos muy difíciles y no conseguíamos trabajo. No tuve remedio que salir a trabajar de peón de albañil, con un primo mío. Estuve un año con él, hasta que un compañero que me conocía de la municipalidad, vino un día y me dijo que estaban por tomar gente en el Tribunal de Cuentas. ‘Yo te voy a traer todo, estudiá y vení a rendir’. Eso hice, entré al Tribunal de Cuentas y al mes, fui electa nuevamente delegada”, recordó.
Consultada sobre si solo alcanza con un reconocimiento o si debiera haber un resarcimiento económico, Noelia dijo que “según dicen, no hay plata para esto. Yo tengo que decir que, cuando entré a trabajar, el doctor Marín, que era el gobernador en aquel momento, él me reconoció los años de aporte en el Instituto y me pude jubilar. Más allá de la plata, está la dignidad con la cual nosotros elegimos vivir, que no nos atropellaran y no nos sigan atropellando, como nos atropella hoy. La plata nos hace falta, pero si tengo que evaluar, esto sirve para la sociedad y esto es bueno”, finalizó.

La ceremonia
El Concejo Deliberante de Santa Rosa llevó adelante el acto oficial de Reparación Histórica y Simbólica de los legajos correspondientes a las trabajadoras y los trabajadores que fueron prescindidos de la plantilla de la Municipalidad de Santa Rosa durante la última dictadura militar.
La actividad se desarrolló este viernes 6 de noviembre desde las 10 h en el auditorio del Centro Municipal de Cultura, ubicado en la calle Quintana 172 de la capital provincial. Durante el encuentro se concretó la entrega formal de los legajos rectificados a los exagentes y a sus familiares.

