
La gobernadora bonaerense recurrió a una chicana para tratar de estigmatizar a los y las trabajadoras de la educación. Habla de diálogo pero a su vez les impone que renuncien al derecho de protestar.
María Eugenia Vidal apretó a los dirigentes docentes para tratar de frenar el plan de lucha. Les propuso que no hagan más paros por el resto del año a cambio de diálogo y “una propuesta superadora”.
Esta mañana les envió una carta a los secretarios generales de los seis sindicatos de maestros de la provincia.
Si aceptan, se comprometió hoy a recibir personalmente a los gremios docentes, después de que éstos mantengan una reunión técnica con los ministros del Gabinete, y les propuso que no hagan más paros por el resto del año, en una carta enviada a los secretarios generales de los seis sindicatos de maestros de la provincia.

