
Barrabravas y dirigentes del Club Belgrano se metieron al campo de juego y se armó una pelea con la policía. El árbitro Gabriel Spinella resultó golpeado e hizo una denuncia. Entre los que estaban dentro de la cancha se pueden identificar a dirigentes de Convergencia.
El hecho ocurrió ayer, en el partido que disputaban el Club General Belgrano y Deportivo Vilallonga por la fecha 17 del Torneo Federal B. El encuentro finalizó 3 – 1 en favor del equipo bonaerense y el referee debió recibir atención médica por un corte en el pómulo derecho, a raíz de los golpes.
Uno de los acusados de la agresión es Matías Giner,es uno de los principales militantes de Convergencia Peronista en Santa Rosa.

El escándalo reviste de gravedad puesto que, no solo implica una persona herida, sino también porque uno de los que participó en la gresca es el presidente del Club Belgrano, Ricardo Gómez, quien asumió este año, y además, es secretario general del sindicato de los trabajadores del Correo.
La agresión se produjo una vez finalizado el encuentro, cuando ingresaron al campo de juego, donde hubo empujones con la Policía. También se denunció que hubo discusiones en los vestuarios. A raíz de estos dos conflictos el arbitro resultó golpeado, donde tuvo que ser atendido y radicó una denuncia en la sub estación policial local.
“La verdad que es un club de matones. Rompieron todo en la cancha, alambrados y en los vestuarios destrozaron las puertas y los tejidos de las ventanas”, declaró la dirigencia local.
Con el resultado del encuentro, Belgrano quedó último con 15 unidades y Deportivo Vilallonga con 16.

