
El gobierno de Carlos Verna interrumpió el blanqueo del adicional y lo condicionó a la negociación en las futuras reuniones. En los hechos implica la violación de un acuerdo paritario, que tiene fuerza de ley.
En medio de la urgencia salarial producto del cierre de año, un salario que se licúa día a día y en la previa de las fiestas, el gobierno provincial determinó que no pagará el 20% restante del suplemento remunerativo no bonificable que perciben mes a mes en sus salarios.

Los gremios aceptaron, según consta en el acta, que la discusión de algo que ya estaba cerrado, se reabra el próximo año.
“En relación al suplemento remunerativo no bonificable y su pasaje, los miembros paritarios dejan constancia que las partes someterán su tratamiento en futuras reuniones paritarias”, se lee el apartado 3 del acuerdo firmado ayer.
Por ese punto, sumado a otros, la Mesa Intersindical llegó a hacerle 18 paros en un año al gobernador anterior.
La firma de un acta paritaria que permite, sin manifestar el disenso, sienta un peligroso antecedente para los acuerdos y su cumplimiento. La provincia atraviesa una crisis financiera y allí encuentra sustento la decisión del gobierno pampeano.
En lugar de dejar sentado el repudio por el precedente, los gremios optaron por confiar en la gestión provincial y exigirán el pasaje definitivo en 2018.

