{"id":46083,"date":"2017-01-11T12:21:34","date_gmt":"2017-01-11T15:21:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/?p=46083"},"modified":"2017-01-11T12:21:34","modified_gmt":"2017-01-11T15:21:34","slug":"chico-emprendedor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/2017\/01\/11\/chico-emprendedor\/","title":{"rendered":"Chico emprendedor"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29574\" src=\"http:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/placa-libertad-de-expresi\u00f3n.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"591\" \/><\/p>\n<p>Daniel Pellegrino envi\u00f3 a Plan B, un cuento titulado \u201cChico emprendedor\u201d, donde el \u201cPanza\u201d, un adolescente no apto para los estudios intenta ganarse la vida en el contexto de un pueblo que cambia a pasos r\u00e1pidos.<\/p>\n<p><strong>Chico Emprendedor<\/strong><\/p>\n<p>Hab\u00eda entrado a la ferreter\u00eda del pueblo a los quince a\u00f1os y descubri\u00f3 su amor por la pintura. No era la primera vez que entraba al negocio pero esa ma\u00f1ana hab\u00eda desistido nuevamente de ir al secundario porque cada vez llevaba menos carpetas y menos hojas que iba usando para armar cigarritos con los puchos que luego, con los buenos tiempos, devendr\u00edan en papel de arroz\u00a0 y picadura fina; entr\u00f3 y se sinti\u00f3 un ser independiente y vivo, c\u00f3mo no iba a conseguir el aval de su viejo si pudiera pintar las piezas de la vieja Rafaella, tan debilitada la pobre con su escasa pensi\u00f3n graciable que le cobrar\u00eda poco pero s\u00ed lo suficiente como para costear el verso de pibe serio, contentar a su padre y decirle a la mam\u00e1 que lo dejara de hinchar las pelotas con el futuro.<\/p>\n<p>En su primera lucidez de independencia pudo afanarse un tarrito de un litro de pintura al aceite que pagar\u00eda en alg\u00fan momento cuando levantara cabeza; se fue r\u00e1pido al peque\u00f1o gallinero de su casa donde se guardaban diversas porquer\u00edas entre las que hab\u00eda recipientes con restos de pintura que mezcl\u00f3 con lo afanado. Vio un color de lo m\u00e1s agradable y apropiado para las piezas de la vieja Rafaella y de su casa arruinada,\u00a0 y como no aguant\u00f3 m\u00e1s con el descubrimiento, tom\u00f3 a la pasada un balde de alba\u00f1il del viejo, una cucharita, un pincel de cerda de caballo que se utilizaba para mojar paredes y sali\u00f3 volando hacia su primer laburo.<\/p>\n<p>La vieja Rafaella viv\u00eda en el mismo barrio Este, as\u00ed que fue con esos elementos y el baldecito de la pintura. Tir\u00f3 el pucho antes de pisar la vereda y sin mayores comentarios, debido a la confianza existente, le dijo que quer\u00eda ayudarla, premiarla, embellecerla.<\/p>\n<p>-Ay pibito, la \u00fanica forma de hacerme bella es que me consigas un novio mayor de edad y h\u00e1bil en la cama.<\/p>\n<p>El Panza no estaba preparado para esa tarea sino para iniciarse en pintar casas y as\u00ed se lo dijo:<\/p>\n<p>-Tengo que ganarme la vida, Rafa. Me importa un sorongo el secundario y quiero hacer la m\u00eda, por eso vengo a pintarte las piezas.<\/p>\n<p>Rafaella vest\u00eda equipo jogging y empacaba sus tetas en un top bien afirmado. El Panza mostr\u00f3 el balde con el color aceitoso de la pintura.<\/p>\n<p>-Te dar\u00e9 una mano. Ponele algo de lavandina y pegamento a esa mezcla y no te voy a pagar. Te entregar\u00e9 una mesilla de noche que pertenec\u00eda a mi abuela. La vas a restaurar y vender muy bien o en el cambalache vas a sacarle provecho. Es mi \u00fanica oferta, ragazz\u00edn.<\/p>\n<p>Rafaella convid\u00f3 un marlboro al Panza cosa que pensara bien la propuesta y el muchacho acept\u00f3 y de este modo comenz\u00f3 una carrera que no iba a ser solo de pintor.<\/p>\n<p>La casa era verdaderamente vieja y de adobes que Rafaella hab\u00eda recuperado con el fin de ofrecer un testimonio del modesto pasado inmigrante del pueblo por lo que no era raro que si alguien ca\u00eda de visita a la localidad lo llevaran a pasar por delante de la belleza humilde de la casa.<\/p>\n<p>Rafaella arriesg\u00f3 dos piezas porque observ\u00f3 que el pibe hab\u00eda venido con un pincel de cerda de caballo, justo lo que necesitaba para retocar las piezas de barro m\u00e1s expuestas al deterioro, a los bichos y al futuro traj\u00edn de los visitantes p\u00fablicos. Claro que le dio unos pesos para que consiguiera los alineamientos finales y entonces el Panza dej\u00e1ndose llevar por los acontecimientos tom\u00f3 la mesita rotosa, la arregl\u00f3 con bastante criterio aunque no se la vendi\u00f3 a nadie y por eso se fue a Santa Rosa una tarde en el colectivo de l\u00ednea con la mesita, se present\u00f3 en un par de cambalaches de la ciudad que le ofrecieron dos mangos y m\u00e1s tarde visit\u00f3 un anticuario de la calle Luro llena de muebles y espejos carcomidos. Lo atendi\u00f3 un anteojudo quien mir\u00f3 m\u00e1s al pibe que al mueblecito y le dio un precio que hizo al Panza re\u00edrse y despedirse sin decir adi\u00f3s pero el anticuario lo par\u00f3 y le ofreci\u00f3 un trabajito de restauraci\u00f3n que consist\u00eda en repintar o m\u00e1s bien embadurnar con jarabe un ropero grande; el Panza no cay\u00f3 en la seducci\u00f3n, empe\u00f1\u00f3 la mesita en uno de los cambalaches visitados para pagarse el pasaje de vuelta al pueblo y cuando Rafaella se enter\u00f3 de semejante sacrilegio casi le tuerce la cara de un sopapo y all\u00ed mismo exigi\u00f3 que el viejo del Panza viniera a alisar la entrada del costado de la casa con cemento y que con esa plata recuperara la mesita, eso lo dijo en la misma cara del viejo Urde quien no se mosque\u00f3 demasiado sabedor de que el pibe en algo raro andaba aunque por suerte en nada grave y es m\u00e1s, si quer\u00eda trabajar, que agarrara como correspond\u00eda el pincel y algunas changas le conseguir\u00eda no sin antes acordar entre ambos recuperar la mesita, hab\u00eda que quedar bien con Rafaella, especialmente porque el Panza sab\u00eda que el viejo andaba desde hac\u00eda tiempo con ganas de echarse un polvo con ella. Buena oportunidad para que el negocio de la pintura se presentara con viento a favor desde sus inicios; entonces el Panza termin\u00f3 de contarle el embrollo de la mesita de Rafaella y el viejo confirm\u00f3 el encargo de recuperarla y estuvo dispuesto a costear el viaje del Panza a Santa Rosa y que trajera la mesita de vuelta y le hiciera un tratamiento especial a los efectos de devolverla a su lugar de pertenencia, es decir a la casa desvencijada de Rafaella.<\/p>\n<p>El Panza tuvo la suerte de que lo atendiera en el cambalache de Santa Rosa alguien que no hab\u00eda visto antes, un flaquito de barba rala, de ojitos y sonrisa coincidentes en apuntar hacia un hilito de humo que se le escapaba de entre los dedos. El flaquito le convid\u00f3 una pitada y el Panza se prendi\u00f3, y si hubiera tenido la imaginaci\u00f3n y sobre todo la experiencia desarrollada, habr\u00eda vislumbrado cuadritos de colores, murmullos de aprobaci\u00f3n, mientras el otro le preguntaba en qu\u00e9 andaba por el pueblo y si ten\u00eda amigos, qu\u00e9 hac\u00edan, en qu\u00e9 consist\u00eda la diversi\u00f3n. El Panza se despabil\u00f3 cuando el otro le dijo si el pucho te parece bueno llevate algunos, con el sobrante de guita que ten\u00e9s llevate esta bolsita y ver\u00e1s que te puede ir mejor que hacer vida de restaurador, aunque en estos tiempos lo vintage deja algo, pero no en un pueblo de cuarta, le dijo el joven cambalachero y porqu\u00e9 no, acept\u00f3 la actividad extra, vaci\u00f3 el bolsillo y se volvi\u00f3 r\u00e1pidamente al pago con la carga completa.<\/p>\n<p>Entonces volvi\u00f3 con Rafaella, entreg\u00f3 la mesita y not\u00f3 que la vieja estaba evidentemente contenta y aprovech\u00f3 para mostrarle un cigarrito con lo que la vieja se sorprendi\u00f3 de los r\u00e1pidos avances que hac\u00eda la criatura y acept\u00f3 ah\u00ed nom\u00e1s, luego se sentaron en la cocina a planear los pasos futuros, algo desviados de la pintura, orientados en cambio a proponer un lugar con lo cual atraer gente a la casa y no solo que pasaran por la vereda a exclamar oh que bella casita. \u00bfQu\u00e9 hacer?, pues ofrecer un agujero del tiempo dentro del cual mostrar la casita piamontesa, lombarda, napolitana, o de pobres inmigrantes, un ambiente de piezas y ah\u00ed mismo servir los domingos y feriados almuerzos a la italiana para los visitantes que consistir\u00edan b\u00e1sicamente en fideos amasados en esta cocina. El Panza se la vio venir: iba a amasar o ser mozo de las mesas de las visitas; de ninguna manera, cort\u00f3 Rafaella, el negocio estaba en atender el oficio de restaurar y conservar, hablar bien, hacer un recorrido por las dependencias con los colores propios de aldea campesina y ofrecer, atenti, una habitaci\u00f3n de recreo a los\u00a0 fumadores, ahora que era el tiempo de nuevas libertades en medio de las encerronas de ecologistas y vigilantes de la salud p\u00fablica, un espacio as\u00ed ser\u00eda fervoroso y valorado. Con esto se ganar\u00edan unos pesos para ir tirando; mientras vos te pase\u00e1s loquito por ah\u00ed en el patio latino, convid\u00e1s vino y una pitada, vendr\u00e1n los fumones te lo aseguro, tendr\u00e1n un lugar leg\u00edtimo donde hacerlo, ser\u00e1 el bello tempo de unos fideos los fines de semana, te aseguro que nos ir\u00e1 bien, m\u00e1s te digo, si tenemos\u00a0 en cuenta que al intendente le gustar\u00e1 apoyar este emprendimiento y adem\u00e1s como anda medio alzado conmigo no tendr\u00eda que haber problemas en que todo funcione y hasta nos liguemos un subsidio por el micro emprendimiento.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 hay algo grande, reflexion\u00f3 el Panza quien ahora estaba viendo que el arreglo tendr\u00eda derivaciones novedosas para el pueblo. O sea, del enamoramiento por una vida de pintor el Panza iba meti\u00e9ndose aceleradamente en el tiempo de loco bienestar envuelto en lo moderno y vintage que sobrevendr\u00eda en una actividad tur\u00edstica que tanto pudiera ingresar divisas al pueblo como a \u00e9l mismo y que todo fuera tan bien como para dedicarse como un hobby a poner colores alegres en los barrios pobres de la vecindad. Qu\u00e9 lindo era so\u00f1ar. Estaba tan contento que volvi\u00f3 a la ferreter\u00eda a prometer pagar el tarrito afanado y de paso aprovechar esa honradez para charlar un acuerdo de precios por los posibles nuevos litros a comprar, cosa que el ferretero due\u00f1o se avino a escuchar porque ya le hab\u00eda echado el ojo al Panza como un pibe r\u00e1pido y prometedor, uno de la nueva clientela que se aproximaba m\u00e1s y m\u00e1s seg\u00fan los tiempos se aceleraban.<\/p>\n<p>Por Daniel Pellegrino<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Pellegrino envi\u00f3 a Plan B, un cuento titulado \u201cChico emprendedor\u201d, donde el \u201cPanza\u201d, un adolescente no apto para los estudios intenta ganarse la vida en el contexto de un&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":29574,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[8690],"class_list":["post-46083","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-expresate","tag-daniel-pellegrino"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/placa-libertad-de-expresi\u00f3n.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46083"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46083\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46084,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46083\/revisions\/46084"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}