{"id":474122,"date":"2025-09-22T09:30:45","date_gmt":"2025-09-22T12:30:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/?p=474122"},"modified":"2025-09-22T09:30:45","modified_gmt":"2025-09-22T12:30:45","slug":"musica-alegria-y-recuerdos-en-el-hogar-de-ancianos-reconocieron-a-tres-abuelos-descendientes-de-alemanes-en-el-mes-del-inmigrante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/2025\/09\/22\/musica-alegria-y-recuerdos-en-el-hogar-de-ancianos-reconocieron-a-tres-abuelos-descendientes-de-alemanes-en-el-mes-del-inmigrante\/","title":{"rendered":"M\u00fasica, alegr\u00eda y recuerdos en el Hogar de Ancianos: reconocieron a tres abuelos descendientes de alemanes en el mes del inmigrante"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-474124\" src=\"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1263\" srcset=\"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento.jpg 1200w, https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento-285x300.jpg 285w, https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento-973x1024.jpg 973w, https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento-768x808.jpg 768w, https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento-1170x1231.jpg 1170w, https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento-585x616.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/p>\n<p>En el marco del Mes del Inmigrante, la Asociaci\u00f3n de Descendientes de Alemanes en La Pampa llev\u00f3 adelante un emotivo reconocimiento a la huella de quienes llegaron a estas tierras con sus sue\u00f1os y tradiciones.<\/p>\n<p>La visita al Hogar de Ancianos de Santa Rosa fue un encuentro cargado de afecto, memoria y gratitud, donde las historias de vida se unieron con gestos de cari\u00f1o y respeto hacia quienes siguen transmitiendo, con su ejemplo, los valores del trabajo y la esperanza. El clima festivo se llen\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de emoci\u00f3n con la m\u00fasica de Mart\u00edn Corredera en el acorde\u00f3n y la voz de Lalo Guinder, quienes entonaron canciones en alem\u00e1n que hicieron vibrar recuerdos y sonrisas.<\/p>\n<p><script async src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script><\/p>\n<p><!-- Publi m\u00f3vil interior nota --><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><script><\/p>\n<p>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/p>\n<p><\/script><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, disfrutaron de su merienda acompa\u00f1ada de la tradicional torta alemana, riwwel kuchen, la cual todos identificaron con gran alegr\u00eda. En esta oportunidad el reconocimiento fue para Petronila Mar\u00eda Magdalena Ober, H\u00e9ctor Omar \u201cCacho\u201d Ingelhorn y Ernesto Koler.<\/p>\n<p>Cacho, Petronila y Ernesto<\/p>\n<p><b>Los recuerdos de Petronila Mar\u00eda Magdalena Ober <\/b><\/p>\n<p>Naci\u00f3 en 1945 en la zona rural de Winifreda, un pueblo de La Pampa. Su infancia estuvo marcada por las labores del campo y las tradiciones de su familia, de ascendencia alemana. Petronila recuerda las tareas diarias en la chacra: el orde\u00f1e de vacas y venta de la leche y crema en el pueblo junto a su mana. La crianza de gallinas y pavos, y el cultivo de una huerta de la que obten\u00edan gran parte de sus alimentos. Con la hermana iban a la escuela rural en un sulky, un veh\u00edculo tradicional tirado por caballos.<\/p>\n<p>Al igual que otras familias alemanas de la zona, los padres de Petronila no les ense\u00f1aron el idioma a sus hijos. Consideraban que, al ser argentinos, era fundamental que aprendieran el castellano. Sin embargo, el alem\u00e1n no desapareci\u00f3 por completo de su hogar: sus padres lo usaban para conversar sobre temas que no quer\u00edan que los ni\u00f1os escucharan. La fe cat\u00f3lica era otro pilar de la familia. Antes de dormir, los hermanos se desped\u00edan de sus padres con un beso y luego rezaban juntos en su habitaci\u00f3n. Todos los domingos, asist\u00edan a misa en Winifreda.<\/p>\n<p>A sus 18 a\u00f1os, Petronila contrajo matrimonio con Jorge Pitz, a quien conoci\u00f3 en los bailes del pueblo. Sus encuentros y charlas continuaban en alg\u00fan boliche o en la iglesia, lugares de reuni\u00f3n social importantes en la comunidad. Despu\u00e9s de casarse, se mudaron del campo al pueblo, donde Petronila se dedic\u00f3 al hogar y al cuidado de sus dos hijos. Ella se convirti\u00f3 en la guardiana de las tradiciones culinarias alemanas, preparando deliciosos platos como el strudel, torta alemana, varenikes y la ensalada de papa con cebolla que sus hiijos siguen haciendo como tradici\u00f3n, la cual era muy com\u00fan servir en los casamientos.<\/p>\n<p>Hoy disfrutan de la compa\u00f1\u00eda de tres nietos. Los recuerdos de Petronila est\u00e1n llenos de festividades familiares y comunitarias. Evoca con cari\u00f1o a su t\u00edo Antonio, quien tocaba la verdulera (acorde\u00f3n) en las celebraciones como casamientos, Navidad y A\u00f1o Nuevo. Las Pascuas eran una fecha especial, marcada por la tradici\u00f3n de hervir huevos y pintar sus c\u00e1scaras, que luego com\u00edan despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n. Tambi\u00e9n recuerda la alegr\u00eda de comer dulces, como caramelos y turrones, durante las festividades.<\/p>\n<p>La historia de Petronila es un valioso testimonio de la vida en la Pampa de mediados del siglo XX, una vida de trabajo, fe y el mantenimiento de las tradiciones familiares que, aunque adaptadas al entorno, nunca se perdieron por completo.<\/p>\n<p><b>La historia de la familia Ingelhorn<\/b><\/p>\n<p>Tiene sus ra\u00edces en 1738, cuando en Worms, Dirmstein (Alemania) naci\u00f3 Mattias Ingenthron. Con la esperanza de un futuro diferente, en 1766\/67 emprendi\u00f3 un largo viaje hacia Rusia, siguiendo el camino de tantos colonos alemanes del Volga. De su primer matrimonio naci\u00f3 Baltasar, quien junto a su esposa Maria Elisabeth Sieben dio continuidad a la l\u00ednea familiar. Sus descendientes se establecieron en Schuck, una aldea del Volga, donde el trabajo de la tierra y la vida comunitaria marcaron a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>En 1856 naci\u00f3 all\u00ed Johannes \u201cJuan\u201d Ingenthron, quien junto a su esposa Christine Watchmeister tom\u00f3 una decisi\u00f3n trascendental: dejar Rusia y emigrar hacia la Argentina. Con sacrificio y coraje, la pareja construy\u00f3 una nueva vida en este pa\u00eds y sembr\u00f3 las ra\u00edces que permanecer\u00edan por generaciones. Uno de sus hijos, Jos\u00e9, nacido en 1887 en Crespo (Entre R\u00edos), se cas\u00f3 con Amalia Volgelman, tambi\u00e9n de origen ruso-alem\u00e1n. Ellos tuvieron diez hijos, entre los cuales estaba Jos\u00e9, quien se cas\u00f3 con Ana Schiebelbein, y juntos criaron seis hijos. El mayor fue H\u00e9ctor Omar \u201cCacho\u201d Ingelhorn.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n agr\u00edcola de la familia, presente desde Alemania, Rusia y luego en Argentina, tambi\u00e9n form\u00f3 parte de la vida de Cacho. Hasta los veinte a\u00f1os trabaj\u00f3 en el lote 13, en el campo familiar conocido como \u201cEspiga de Oro\u201d, cerca de Winifreda. All\u00ed aprendi\u00f3 el esfuerzo del trabajo rural y el valor de la constancia.<\/p>\n<p>En esa etapa conoci\u00f3 a Violeta Olimpia Fern\u00e1ndez, una joven maestra de campo que se hospedaba durante la semana en la casa de sus padres. En ese entonces, Cacho cumpl\u00eda el Servicio Militar en el regimiento de Toay. Una vez finalizado, comenz\u00f3 un noviazgo con Violeta que culmin\u00f3 en matrimonio. Instalados en Santa Rosa, formaron su familia con tres hijos: H\u00e9ctor Fabi\u00e1n, Sergio Omar y Pablo Dar\u00edo. M\u00e1s tarde se trasladaron a 25 de Mayo, donde vivieron durante seis a\u00f1os. All\u00ed, adem\u00e1s de una chacra, Cacho comenz\u00f3 a dedicarse con mayor intensidad al transporte. Mientras tanto, Violeta continu\u00f3 con su carrera docente, llegando a ser directora de escuela.<\/p>\n<p>De regreso en Santa Rosa, Cacho trabaj\u00f3 como camionero, transportando cereal al puerto de Bah\u00eda Blanca. Posteriormente emprendi\u00f3 junto a su familia un buffet y parrilla al que llamaron \u201cRocinante\u201d, y m\u00e1s adelante fund\u00f3 \u201cTransporte Rocinante\u201d, dedicado al traslado de encomiendas y cargas.<\/p>\n<p>Su esp\u00edritu inquieto y su amor por los animales lo llevaron a una nueva etapa: fund\u00f3 un criadero de ovejeros alemanes. Incluso viaj\u00f3 a Alemania para traer una pareja de ejemplares, Ursus y Edga, con los que comenz\u00f3 a criar y vender perros de gran calidad. Tambi\u00e9n abri\u00f3 una guarder\u00eda de perros, que fue pr\u00e1cticamente su \u00faltima actividad comercial.<\/p>\n<p>De su infancia se recuerda que hablaba alem\u00e1n hasta los cinco a\u00f1os. Fue en la escuela de campo donde aprendi\u00f3 castellano, y por recomendaci\u00f3n de su maestra comenz\u00f3 a usarlo en casa, aunque sus padres siguieron hablando alem\u00e1n toda su vida. En la casa de los abuelos, el idioma alem\u00e1n segu\u00eda siendo el de las reuniones con amistades, mientras que con los nietos alternaban al castellano.<\/p>\n<p>Las comidas tambi\u00e9n formaban parte de ese puente con la tradici\u00f3n. Su madre preparaba platos t\u00edpicos alemanes que \u00e9l disfrutaba con entusiasmo. Sin embargo, en su propio hogar predominaban los sabores espa\u00f1oles, herencia de la familia materna de Violeta. Los hijos, por su parte, solo se entusiasmaban con la cl\u00e1sica torta alemana (Kuchen), que se convirti\u00f3 en el sabor m\u00e1s querido de aquella tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, Cacho y Violeta tomaron caminos separados, hace ya m\u00e1s de veintisiete a\u00f1os. Sin embargo, la vida de Cacho qued\u00f3 marcada como la de un hombre trabajador, emprendedor, apasionado por lo que hac\u00eda, orgulloso de sus ra\u00edces y de su historia familiar. Hoy, despu\u00e9s de tantas experiencias y caminos recorridos, Cacho disfruta de una de las mayores alegr\u00edas de su vida: sus cinco nietos, Hans, Derek, Ralf, Nicolas y Ana, quienes son el reflejo de todo lo sembrado y la continuaci\u00f3n de una historia que comenz\u00f3 hace siglos en Alemania, atraves\u00f3 Rusia y floreci\u00f3 en la Argentina.<\/p>\n<p><b>Las memorias y vivencias de Ernesto Kohler<\/b><\/p>\n<p>Naci\u00f3 en 1937 en Villa Alba, una localidad que con el tiempo se convertir\u00eda en General San Mart\u00edn, en la provincia de La Pampa. Creci\u00f3 en una chacra ubicada entre las localidades de Bernasconi y General San Mart\u00edn, rodeado por una familia numerosa de cuatro hermanos y una hermana. La vida de la familia giraba en torno a sus tradiciones y su identidad alemana. Todos los domingos, asist\u00edan a la Iglesia Evang\u00e9lica alemana, un pilar de su comunidad.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n de Ernesto estaba fuertemente ligada a su herencia. Por las tardes, asist\u00eda a una escuela alemana en la iglesia, donde el maestro del pueblo les ense\u00f1aba el idioma. Para poder aprender, era obligatorio hablar en alem\u00e1n durante esas clases. Su padre, quien presid\u00eda la asociaci\u00f3n alemana local, se encargaba de recaudar los fondos necesarios para pagarle al profesor. Durante las ma\u00f1anas, Ernesto iba a la escuela a caballo o en sulky, demostrando el esfuerzo y la dualidad de su educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, este per\u00edodo de su vida no estuvo exento de conflictos. Recuerda la tensi\u00f3n entre las comunidades jud\u00eda y cristiana del pueblo. Con la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, la escuela alemana fue clausurada y el maestro se march\u00f3, marcando un fin abrupto a esa etapa de su educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La vida en la chacra de Ernesto se basaba en la autosuficiencia y trabajo duro. La familia criaba una gran variedad de animales, desde patos y gansos hasta vacas lecheras, gallinas y ovejas. El trabajo con las ovejas era particularmente intenso: luego de esquilarlas, hab\u00eda que escardonar, lavar e hilar la lana. Con la lana procesada, la familia elaboraba ropa y art\u00edculos del hogar, como su\u00e9teres, guantes, gorros, medias, y hasta colchones y almohadas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aprovechaban al m\u00e1ximo los productos de la granja. Con la leche de las vacas, hac\u00edan manteca y crema, y con una descremadora obten\u00edan leche descremada que utilizaban para preparar el mate cocido. En la huerta, cultivaban zapallos, melones y sand\u00edas. La econom\u00eda familiar se basaba en el consumo de lo que produc\u00edan y en el trueque, llevando pollos al pueblo para venderlos en almacenes y as\u00ed obtener productos b\u00e1sicos como yerba, az\u00facar y sal. La casa donde creci\u00f3 era humilde pero acogedora, construida con adobes y techo de chapa. Ernesto recuerda con cari\u00f1o el piso de tierra, que se manten\u00eda siempre impecable.<\/p>\n<p>De adolescente, Ernesto recibi\u00f3 su comuni\u00f3n y, posteriormente, cumpli\u00f3 con el servicio militar. A los 24 a\u00f1os, en los bailes de R\u00edo Colorado conoci\u00f3 a su esposa, con quien decide compartir su vida en R\u00edo Colorado, donde se uni\u00f3 a su hermano mayor para trabajar en una nueva chacra. Con el tiempo, compraron un cami\u00f3n y se dedicaron a transportar productos entre La Pampa y Mendoza, llevando frutas, vino, papas y zapallos a las localidades del este pampeano.<\/p>\n<p>Formaron una hermosa familia, tuvieron dos hijos varones, y hoy disfrutan de la compa\u00f1\u00eda de sus cuatro nietos. En 1999, la pareja decidi\u00f3 traer productos y frutas a Santa Rosa y un hijo de ellos se mud\u00f3 a la ciudad para poder comercializarlas. Hace ocho a\u00f1os, Ernesto se jubil\u00f3, pero su vida de dedicaci\u00f3n no se detuvo. Actualmente, acompa\u00f1a a su mujer en el Hogar de Ancianos, donde ella reside debido al Alzheimer.<\/p>\n<p>La vida le ha presentado desaf\u00edos recientes y dolorosos, como el fallecimiento de uno de sus hijos el a\u00f1o pasado. La historia de Ernesto es un testimonio de una vida marcada por el trabajo, las tradiciones familiares y la adaptaci\u00f3n a los cambios. Su relato nos permite entender el legado de una comunidad de inmigrantes alemanes en la Pampa y la fortaleza de un hombre que ha sabido honrar sus ra\u00edces mientras constru\u00eda su propio camino.<\/p>\n<p>El encuentro en el Hogar de Ancianos de Santa Rosa no solo fue un homenaje a la inmigraci\u00f3n alemana en el mes del inmigrante, sino tambi\u00e9n una oportunidad para valorar la memoria viva de quienes, con esfuerzo y cari\u00f1o, construyeron caminos que hoy seguimos recorriendo. Entre canciones, an\u00e9cdotas y abrazos, qued\u00f3 reflejado que las ra\u00edces se mantienen fuertes cuando se honran con gratitud y se transmiten con alegr\u00eda a las nuevas generaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del Mes del Inmigrante, la Asociaci\u00f3n de Descendientes de Alemanes en La Pampa llev\u00f3 adelante un emotivo reconocimiento a la huella de quienes llegaron a estas tierras&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":474124,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-474122","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudad"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/alemanes-reconocimiento.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/474122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=474122"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/474122\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":474125,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/474122\/revisions\/474125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/474124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=474122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=474122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.planbnoticias.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=474122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}