Plan B Noticias
  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas
  • LIBERTAD DE EXPRESION
  • Sale o Sale
  • Webe@ando

Plan B Noticias

  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas

Joven detenido frente al Congreso contó que lo golpearon policías, gendarmes, penitenciarios y presos

28 enero, 2018
Compartir esta noticia:

Esteban Rossano fue detenido “al voleo” en las inmediaciones cuando una gran manifestación rechazaba la reforma previsional. Estuvo 42 días preso por error: había salido a pasear y pensaba jugar un partido de fútbol el 14 de diciembre a la noche.

El joven de 19 años habló con el diario Pagina 12 tras su reciente liberación. Lo arrestó la Gendarmería durante la represión a la protesta contra la reforma previsional. Después le pegaron los agentes penitenciarios y los presos. En diálogo con Página/12, el joven que había querido entrar al Ejército contó la pesadilla de la detención y la pesadilla peor de la cárcel.




“En Perón asomó un grupo de gendarmes y uno de ellos me señaló y gritó: ‘Ese estaba tirando botellas de vidrio’. Me quedé paralizado. Me dispararon una bala de goma en el brazo, me tiraron al piso y me empezaron a pegar.”

En el edificio Centinela “me revisaron todo y me preguntaron qué hacía en la calle. Les insistí con la mochila y me dijeron que ya la iban a traer. Como a las cuatro horas aparecieron la mía y la de la otra gente que estaba en mi situación”. Cuando finalmente la abrieron adelante suyo aparecieron los pantalones, la remera, “una funda de tablet que le había comprado a mi sobrinito” y algo más: “Del fondo, sacaron dos cascotes y cuatro o cinco panfletos políticos todos pisoteados de grupos anarquistas y de Cristina, como si los hubieran agarrado del piso. Yo les dije que eso no era mío y el gendarme me corrió con que lo estaba acusando”.

En la madrugada del miércoles fue llevado a la unidad 24 de adultos jóvenes que funciona en Marcos Paz, donde vivió una verdadera pesadilla. Porque los del Servicio penitenciario que acompañaron su traslado le pegaron, pero en el ingreso a la cárcel “me dieron para que guarde y reparta frente al director de la unidad y los doctores en la requisa”.

“Me pegaban piñas en las costillas, en el estómago, en la espalda. Me decían: ‘¿Así que vos sos el piquetero que tira piedras para lastimar a mis compañeros?’. Me preguntaban si tenía causas y se burlaban que nunca pisé una comisaría. ‘Ah, ahora vas a conocer lo que es esto’, me decían.”

Terminada la recepción de los penitenciarios empezó la de los presos. Los compañeros del Pabellón E también lo golpearon “a la vista de los encargados” y le pedían plata. Permaneció tres días y tres noches en el pabellón E de la Unidad 24 hasta que tuvo una entrevista con “unas señoras de derechos humanos” que insistieron en su traslado. Pasó por el Pabellón H, en donde también sufrió agresiones, hasta que a la semana siguiente lo llevaron a la Unidad 26 del mismo centro carcelario. Ahí lo recibió el Chino, un pibe que le convidó comida, le prestó ropa y le confió que “lo importante” en ese lugar era la buena conducta, la limpieza y el orden “para que los guardias no te peguen”.

La Navidad la pasó en la Unidad 24. El Año nuevo en la 26. Esos días su papá lo fue a visitar al mediodía. El resto, habló por teléfono a diario. En una de sus visitas, Pablo le llevó una pulserita del Gauchito Gil que era de su madre, Norma, quien falleció hace un año. Se la hicieron sacar en la requisa y acabó perdiéndola. Sin embargo, en algo le ayudó.

El viernes 26 a la una de la madrugada lo despertó un guardia y le dijo que lo iban a trasladar. “Nadie me dijo nada de qué pasaba. Me tuvieron hasta las 6 dando vueltas hasta que vi que llegamos a Comodoro Py.” Lo bajaron del camión y lo depositaron en “las rejas” de los tribunales, como le llama a la cárcel que allì funciona. Hasta las 15 esperó, “nervioso, con miedo, no entendía nada y no tenía a mi abogado cerca”, describió. Entonces, lo llevaron a ver al juez, quien le anunció que se iba a su casa. “Le dije que gracias. Me palmeó el hombro y me dijo: ‘La próxima vez fijate por dónde andás.”

A pesar de que su sueño siempre fue “defender a la patria”, Esteban no cree que vuelva a intentar ingresar al Ejército. Le quedó “una mala espina” desde la represión del 14. Dice: “No estamos viviendo en democracia. Me tuvieron detenido 42 días mientras me investigaban por algo que no cometí. Y todavía soy sospechoso. No me parece justo para nada”.

Comentarios

Comentarios

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

@2018 - Plan B Noticas - Contacto: planbnoticias@gmail.com / Diseño y Desarrollo de www.generarweb.com