
El juez de control, Mauricio Piombi, condenó a Rodolfo Ariel Promet a un año y dos meses de prisión en suspenso, como autor del delito de lesiones leves calificadas por haber amenazada con un arma a quien era su pareja.
Además, le impuso fijar domicilio, someterse al cuidado del Patronato de Liberados, una restricción de acercamiento a no más de 200 metros del domicilio de la víctima ni mantener ningún tipo de contacto con ella, y realizar un tratamiento psicoterapeútico.
El legajo se tramitó a través de un juicio abreviado acordado entre la fiscal Leticia Pordomingo, el defensor oficial, Martín García Ongaro y el propio imputado, un técnico electrónico de 40 años que admitió su culpabilidad.
El 29 de junio del año pasado, Promet golpeó a la mujer que logró escaparse y pedir ayuda a la familia. En diciembre ocurrió otro episodio de violencia en el que el hombre amenazó de muerte a la víctima.
Por otra parte, el juez de control, Néstor Ralli, condenó a César Reinaldo Luis, un pensionado de 34 años, a la pena de seis meses de prisión por resultar autor material y penalmente responsable del delito de lesiones leves calificadas y amenazas simples, concursando ambos en forma real, y dispuso que la pena sea cumplida bajo la modalidad de semidetención con prisión nocturna de 21 a 6, debiendo respetar esos horas, acatar las normas de convivencia del lugar de detención, no cometer nuevos delitos y residir en el domicilio informado en Catriló.
El abreviado fue convenido entre Pordomingo, la defensora oficial Mariel Annecchini y Luis. En la investigación se probó que el 3 de abril de 2015, la pareja comenzó a discutir, y el hombre amenazó de muerte y golpeó a la mujer en el piso.
Finalmente, el juez de audiencia, Daniel Sáez Zamora, condenó a Diego René Weigun a seis meses de ejecución condicional por el delito de lesiones leves calificadas por la relación de pareja preexistente, y le unificó esa sanción con otra que le había dictado el juez de control Mauricio Piombi, el 9 de diciembre pasado, en una pena única a ocho meses de prisión en suspenso.
A su vez ordenó el cumplimiento de una serie de reglas de conducta durante dos años: fijar domicilio, someterse al cuidado del Patronato de Liberados, abstenerse de acercarse a menos de 200 metros de la víctima y su domicilio ni mantener contacto con ella y realizarse un tratamiento psicológico.
El 14 de marzo de 2015, en circunstancias en que su pareja se encontraba con él trabajando en el negocio del hijo de Weigun, y tras una discusión porque al acusado le molestaba que la mujer conversara con los clientes, éste la empujó y la golpeó causandole hematomas en el cuerpo.

