
El subsecretario de Trabajo Marcelo Pedehontaá defendió el accionar de Franco y destacó el acuerdo salarial con los gremios, que aporta a la paz social, aunque advirtió que “no tiene la bola de cristal” y si la inflación sigue desbocada, “el acuerdo no va a llegar ni a la rodilla”.
Marcelo Pedehontaá dialogó con Plan B y destacó el acuerdo con los gremios estatales hasta mediado de año. “El acuerdo con la Intersindical significa aportar a la paz social, en un año que va a ser problemático, donde el mercado laboral va a tener vicisitudes y, como contrapartida de este acuerdo, estamos recibiendo datos de consultoras nacionales, donde estamos hablando de una inflación promedio, entre los que menos dicen y los que más dicen, da un 3,5%”, dijo.
“A ese nivel, se nos presenta un panorama de coyuntura muy dificil y lo que hay que resaltar es que con lo que había, se hizo una negociación seria y abierta, donde las partes pudieron ver cuál era el mejor impacto para los trabajadores del estado”, explicó Pedehontaá.
“Además, se aporta a la paz social y esto nos permite disparar las mesas sectoriales, para empezar a hablar de las problemáticas laborales propiamente dichas por cada sector”, dijo.
El subsecretario de Trabajo destacó que “desde diciembre a la fecha hemos acompañado el proceso de generar recursos al bolsillo del trabajador y hemos cumplido acuerdos que se habían firmado en la gestión anterior, como la recategorización, que significa además de dignificarlo, la posibilidad de contar con un ingreso más”.
“También estamos cumpliendo con algunos de los pedidos de salud, de la devolución de fondos que la FIA había dicho que estaban mal retenidos y trabajando sobre flagelo del impuesto a las ganancias”, dijo.
Pedehontaá definió la negociación con los gremios estatales como complicada, debido a la coyuntura. “Por suerte ayer tuvimos la felicidad de decir que habíamos acordado y que nos permite seguir trabajando en diálogo”.
—¿Las declaraciones de Franco no hicieron enojar a los sindicalistas?
—Ernesto es el mejor ministro de Economía de la Argentina. Macri debería venir a buscarlo para salir del embrollo en que está. Pero él tiene su estilo, tiene un rol. Uno negocia, pero el que sabe que hasta dónde llega es Ernesto Franco y la verdad que él puede parecer o no simpático, pero es el hombre que trabaja para que el erario público no sea un desastre, para que La Pampa, cuando vaya a una mesa de negociación, esté ordenada. Es más, si te ponés a pensar, los cuatro años que no estuvo, mirá como está la provincial.
—La gestión apuesta al trabajo privado, pero Franco dice que el trabajo privado va a expulsar empleo…
—No, lo que él dice es que puede ser que estamos viendo que el sistema privado de empleo, baje el nivel de empleabilidad, que el privado tenga que echar gente porque hoy el consumo no es lo mismo. Se ha cambiado el modelo, se ha parado. Veníamos del 2003 a la fecha, donde el consumo daba vigor al sistema económico de Argentina y hoy no, a estos niveles de inflación, podemos estar en una estanflación, que se pare todo y con un proceso inflacionario que es el peor panorama para una economía, pero hay que ser optimistas y pensar que el gobierno nacional le va a encontrar la vuelta. Hasta ahora, por lo que uno escucha, no se la ha encontrado.
—¿Con el 28%, a cuánto quedará el salario mínimno en julio?
—Va a estar cerca de los $12.000. Y nos vamos a juntar de nuevo el 2 de agosto y vamos a ver cómo está el país. Esto no quiere decir que si esto se desbanda no debamos sentarnos antes. Porque uno firma teniendo la expectativa de que la coyuntura se va a modificar, que este proceso es puntual y determinante, pero si este paso inflacionario sigue, me parece que vamos a tener que juntarnos todos y ver adónde queremos llevar la provincia, con responsabilidad, no solo el que ofrece, sino el que pide.
—El Gobierno Nacional dice que esto para el segundo semestre se va a estabilizar…
—Este acuerdo está en base a eso. En la confianza de todos los actores que negociamos de un lado y del otro, de que vamos a poder en agosto hablar de otra situación. Pero si partimos de la base que estamos hablando de una inflanción del 3,5 y 4 mensual, estamos hablando casi de 50 puntos. Ocho puntos en dos meses y lo dice Buenos Aires, que son oficialistas.
La medición que tenemos es la medición de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Hay medidas que no tuvieron el efecto que ellos esperaban, ni la contrapartida de sectores a los que apuntaron y acá estamos.
—¿De acuerdo al panorama que describís, en el encuentro pactado a mitad de año, habrá algo más que ofrecer?
—Yo no tengo la bola de cristal. Si esto quedara todo como hoy, en un país normal, con previsión económica cierta, entre el 28 y 30% anual, es un aumento muy satisfactorio. En este país, quizás no lleguemos a la rodilla. Quiero aclarar: en un país donde las cosas estuvieran marchando por el camino que tendrían que caminar, el 28 o 30% anual, sería satisfactoria, pero hoy, si partimos de la base que en enero y en febrero hubo 3,5% de inflación, vamos a quedar en la mitad del río y debemos pensar muy bien cómo terminamos el año.
Pero yo no lo sé. Quizás las medidas que se están tomando, tengan el efecto que se están buscando y tengamos un país más previsible, con una inflación moderada. El kirchnerismo tenía inflación moderada, pero el acuerdo se basaba en que en paritarias se igualaba o alcanzaba un punto más. Pero hoy, estamos hablando de una inflación desbocada en dos meses y negociaciones salariales muy por debajo, no va a cerrar la cuenta.

