
El concejal del bloque Pueblo Nuevo-Una, Roberto Torres, habló con Plan B Noticias sobre el proyecto que busca la restricción total de la venta y uso de pirotecnia en la capital pampeana. Destacó que los ruidos afectan a los niños autistas.
El concejal santarroseño trabaja junto a su equipo, en un proyecto de ordenanza para prohibir la venta y uso de pirotecnia en Santa Rosa
En el 2013, la venta y almacenamiento de pirotecnia fue restringida en la capital pampeana, salvó entre el 15 de diciembre y el 2 de enero donde se podía comercializar. Ahora se busca que sea una restricción total: “La idea es reflotar un proyecto de hace algunos años donde la idea era prohibir el uso de la pirotecnia, además de la venta y la tenencia, basándonos en la problemática que genera la pirotecnia tanto en las personas, animales y medioambiente”, dijo.
El edil comentó que “Trabajamos con la gente del hospital Lucio Molas, con los doctores de pediatría, psicólogos y otros profesionales, que nos contaron que la pirotecnia afecta a la comunidad de chicos autistas y a las personas que tienen epilepsia. Nos encontramos con situaciones que son alarmantes”.
Torres explicó que “los morteros o las bombas de estruendo hacen sufrir mucho a los chicos autistas por el ruido que provocan. Estos chicos a veces no pueden manejar sus emociones entonces estas explosiones le generan diversas reacciones: miedo, violencia, susto y hasta se desorientan. A medida que vamos investigando un poco más nos damos cuenta de lo nocivo que termina siendo esto para los niños”, indicó.
En el caso de las personas que sufren epilepsia: “les afecta todo lo que son las luces, la iluminación que genera los fuegos artificiales”.
“Los animales también se ven afectados. Hablamos con las asociaciones protectoras de animales y señalan que los perros se desorienten y hasta pueden ponerse violento. Además por el ruido salen corriendo de las casas que hacen que crucen intempestivamente las calles”-
Respecto al medioambiente Torres manifestó que los fuegos artificiales forman: “toxicidades en la atmósfera que después se van solidificando y contaminan todo lo que tocan”, precisó.
El concejal Torres señaló que “En base a estas tres situaciones y a eso le sumamos las tragedias que tenemos en nuestro país como Cromagnon y algunos otros boliches que se incendiaron a causa de la pirotecnia. Todo esto nos lleva a que busquemos restringirlo para que nuestra capital sea una ciudad inclusiva para todos los que vivimos allí”.
-¿El proyecto busca que se restringa por un tiempo o durante todo el año?
-La idea es que sea una restricción total. Aunque tratamos de evaluar si dejamos abierta una posibilidad para que el Estado tenga el derecho de poder ejercer un uso en algún evento en particular o alguien con una autorización especial. Eso todavía está en estudio.
El edil sostuvo que en algunas ciudades del mundo se recibe el año nuevo con un espectáculo específico de fuegos de artificios, pero que en muchos casos los lugares donde se realizan están actividades están separados de la ciudades “Analizamos la posibilidad de que el gobierno provincial o municipal quiera realizar un espectáculo en un lugar alejado como en la laguna Don Tomás donde va el que lo desee y el que no quiere o no está preparado para eso no participa”.
“Aparte de que se realice en un lugar alejado, estamos evaluando de que la gente que esté a cargo tenga una certificación para manejar los productos, ante esas circunstancias tal vez se pueda otorgar el permiso, pero en líneas generales lo que buscamos es que el público en general lo tenga prohibido, incluso la comercialización y tenencia”.
-¿Cuándo tienen las idea de presentarlo?
-Yo calculo que para más tardar en dos semanas lo presentamos. Estamos trabajando todo para hacerlo esta semana, pero como charlamos con los otros bloques, también queremos abrir la participación y colaboración de todos, para que después el proyecto pueda salir lo antes posible.
Empresa Cienfuegos
En un comunicado oficial, la empresa productora y distribuidora de fuegos artificiales y cotillón Cienfuegos enfatiza que “en ningún caso de prohibición de venta ésta alcanzó sus supuestos objetivos. Por el contrario, la falta de opciones reglamentadas, seguras y legales, promueve la comercialización y fabricación clandestina. Los productos no controlados presentan mayor riesgo de accidentes”.
“La realidad muestra que la prohibición de la pirotecnia sólo genera el comercio paralelo. Estos implementos, al ser de fabricación no controlada y comercialización ilegal, no cumplen con los requisitos de seguridad. Además se produce el acopio ilegal y en condiciones precarias, lo que favorece la generación de accidentes, que en el caso de los productos controlados se reduce a cero por las reglamentaciones y habilitaciones necesarias”, dice el documento.
Por otra parte, respecto a las molestias auditivas y hacia los animales, Cienfuegos explica que “son relativas, lo podemos comparar con sonidos emitidos en la vida cotidiana de mayor impacto sonoro los colectivos, bocinas, arreglos en la vía pública, aviones, motos, etc.”. “Existe una amplísima gama de productos de bajo impacto auditivo, o sólo de carácter visual. La privación de este uso en ‘favor’ de derechos de algunos, implica también una privación de derechos y de costumbres culturales arraigadas”, agrega.
Además, la empresa remarca que por el interés de pocos no se puede privar a la mayoría de realizar festejos con productos confiables. De hecho, en consideración de la diversidad de públicos, la empresa presentó recientemente una línea de productos de menor impacto sonoro llamada Friendly Fires, disponibles en todo el país. Éstos gozaron de buena aceptación por parte de propietarios de mascotas y ambientalistas, ya que se trata de una línea fabricada con insumos reciclados.
Sobre el proyecto, Cienfuegos destaca que “este tipo de iniciativas reflejan una visión sesgada y demagógica de algunos. Tiene además impacto en la generación de empleo, la recaudación impositiva y la legalidad económica. La solución es controlar el uso y comercialización. No incurrir en prohibiciones declamativas y cuyo impacto real es negativo”. El documento argumenta que de concretarse prohibiciones de este tipo en todo el país se producirían “la pérdida de miles de puestos de trabajo y graves consecuencias económicas en las distintas regiones”.
“En los lugares donde existe control sobre la ilegalidad, los accidentes se han reducido, en tanto que en los de las prohibiciones en muchos casos se mantienen”, agrega Cienfuegos. Finalmente, desde la empresa señalan que quieren “dar el debate, explicar a la gente y que se considere el derecho de quienes sí quieren festejar de forma segura”.

