
Pablo Domínguez, vecino de la localidad de Toay, denunció haber sido golpeado por la policía en la madrugada del lunes. Estuvo detenido ocho horas y fue encapuchado y golpeado.
En un dramático relato, Dominguez contó que la policía de Toay lo detuvo junto a sus dos hijos menores, mientras estaba orinando al costado de la ruta en la zona del autódromo y fue trasladado a la comisaría Quinta, donde le pusieron una bolsa en la cabeza y fue golpearon en más de una oportunidad.
Su calvario comenzó en la noche del domingo, luego del partido de Tigre-Boca, cuando Pablo, luego de comprar unas empanadas, salió con sus hijos a dar una vuelta en la camioneta. Se dirigió hacia la zona del autódromo y en un momento se detuvieron a orinar al costado del camino. Ahí llegó una patrulla policial que, de malos modos, comenzó a interrogarlo.
Los efectivos le preguntaron qué estaba haciendo y cuando el vecino les contestó que habían parado a orinar, no le creyeron y lo detuvieron. Una vez en la comisaría Quinta lo esposaron, lo metieron en un calabozo, le colocaron una bolsa en la cabeza y lo golpearon. Domínguez aclaró que la golpiza fue posterior a que fuera revisado por el médico.
“Yo no tengo problemas con la ley, nunca estuve detenido, no tengo problema con la Policía, ni pertenezco al ambiente delictivo, soy trabajador y honesto. No sé por qué la saña y el maltrato”, dijo Pablo a Radio Noticias.
“Esto no se hace. Pero hay una política nueva que lo avala. La Policía busca que el ciudadano reaccione. Yo estuve ocho horas y luego me largaron. A mis hijos los retiró mi mujer”, precisó.
Domínguez contó que escuchó como los efectivos policiales no sabían qué poner en el acta de detención. “Pusieron que estaba ebrio, pero nunca me hicieron el test”, denunció.
El vecino de Toay aclaró que hará la denuncia en la Fiscalía y pidió que se castigue a los responsables del maltrato policial.
Minutos después, según se informó desde la radio, funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos se interiorizaron sobre el tema y contactarían a Domínguez, para interiorizarse de su situación.

