
Una lista difundida anoche determinó que entre el 1 de septiembre y el 11 de noviembre de 2015, integrantes del gabinete nacional y del círculo íntimo de Maurici Macri se beneficiaron con la operación, pero por sobre todo, con la devaluación que alguno de ellos mismos aconsejó implementar.
El portal de noticias El Destape Web, de Roberto Navarro, reveló que enre el 8 y y el 27 de octubre, la empresa constructora Caputo S.A, propiedad de Nicolás Martín «Nicky» Caputo, amigo de la infancia y hombre de confianza de Macri, operó US$ 3.560.000 a través de los agentes de liquidación y compensación INTL CIBSA S.A y Capital Markets Argentina con vencimientos que van de febrero a junio de este año.
En esa lista también figura el jefe de asesores del Presidente y apoderado del PRO, José María Torello, con 800 mil dólares. La compra la h izo por medio de la agencia Schweber Securities S.A. y vencieron en febrero. Chery-Socma Argentina S.A –una asociación entre dos empresas propiedad de Franco Macri- operó entre el 4 de septiembre y el 23 de octubre US$ 8.000.000 gracias a Puente Hermanos S.A.
Siempre a través de INTL CIBSA S.A, quien también vio una oportunidad en este mercado fue el ex CEO de la empresa LAN y hoy secretario de Coordinación de Políticas Públicas, Gustavo Sebastián Lopetegui. Entre el 23 y el 26 de octubre compró y vendió 310 contratos –que representan 310 mil dólares-: es decir que su neto da 0. Por su parte, el Fondo Pegasus cuyo número uno era el hoy secretario de Coordinación Interministerial, Mario Eduardo Quintana, operó –otra vez por INTL CIBSA S.A- US$ 1.480.000 a mediados de septiembre del año pasado.
El portal reveló que también S.A. La Nación compró 4 millones y Cablevisión S.A. 11 millones de dólares. Los propietarios del diario tamaño sábana operaron entre el 20 y el 30 de octubre a través de Facimex Valores S.A. y la empresa del grupo Clarín entre el 1 de septiembre y el 12 de noviembre con Puente, Facimex y Mariva Bursatil S.A.
De la administración anterior figura el CEO de YPF, Miguel Matías Galuccio que, neteado, operó US$ 14.500.000 entre el 11 de septiembre y el 28 de octubre a través de Allaria Ledesma & Cia. S.A.
El medio de Navarro explicó que “lo que en general se conoce como compraventa de futuros es, en términos técnicos, un contrato de futuros financieros. En el caso de ROFEX, el contrato es por US$1.000, es decir que el subyacente de cada contrato son US$ 1.000. En el contrato se establece una fecha de vencimiento y un precio determinado. Asimismo, para abrir una posición -comprar o vender un contrato- es necesario que las partes intervinientes constituyan márgenes de garantía – que, actualmente, están en torno al 10% del valor total de los contratos negociados. De este modo, si una empresa quisiera comprar futuros por el equivalente a US$100.000, deberá constituir una garantía, que depositará en ROFEX, por el equivalente a US$10.000. Luego, llegada la fecha de vencimiento, se cancelarán las diferencias entre comprador y vendedor, en pesos, según la diferencia existente al momento del vencimiento entre el precio pactado en el contrato por cada dólar y la cotización del dólar en el mercado spot”.
Por la determinación política de vender dólar futuro el juez Bonadío imputó a la ex presidenta Cristina Kirchner, el ex ministro de Economía Axel Kicillof, el ex titular del Banco Central Alejandro Vanoli, Flavia Matilde Marrodán, Bárbara Emilia Domato Conti, Alejandro Formento, Juan Miguel Cuattromo, Mariano Beltrani, Germán David Feldman, Pedro Martín Biscay, Sebastián Andrés Aguilera, Miguel Angel Pesce y Pablo López.
El magistrado considera que la maniobra política perjudicó al país y dice que hubo delito porque se los vendió al precio del día, entre 8 y 9 pesos, y se los pensaba pagar a 10,65 por una devaluación del 13,2%.
Esa pérdida será aún mayor por la devaluación del 42% que les sumó Macri. Sin embargo, del actual gobierno, que cuadruplicó las ganancias que esperaban tener los compradores, ninguno fue citado a declarar.

