
El diputado radical en el FrePam, Martín Berhongaray, solicitó al Ministerio de Salud que “garantice que todos los centros asistenciales de Salud Pública de la provincia cuenten con, al menos, un Desfibrilador o un Desfibrilador Externo Automático para uso inmediato en caso de Paros Cardio Respiratorios”.
Martín Berhongaray solicitó que “se garantice la instalación de, al menos, un Desfibrilador o un Desfibrilador Externo Automático (DEA) en cada uno de los centros asistenciales de Salud Pública de la Provincia, debiendo asimismo asegurarse que resulten mantenidos en condiciones aptas de funcionamiento y disponibles para el uso inmediato”.
“Si bien los DEA resultaron diseñados para su utilización en espacios de concurrencia masiva o de alto riesgo, como los estadios deportivos, salas de espectáculos, aeropuerto, etc, numerosos centros de Estados Unidos y Europa han comenzado a implementarlos en RCP intrahospitalaria, sugiriendo asimismo que estos equipos pueden resultar de extrema utilidad en áreas de cuidados no críticos”, argumentó.
“La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) puso de relieve los beneficios de contar con un desfibrilador cerca toda vez que su pronta administración dentro de los 3 minutos de producido el paro cardiorrespiratorio, aumenta en un 73 % la supervivencia, en tanto que las posibilidades descienden a un 50 % si se aplica dentro de los 5 minutos”, resaltó
Según una investigación de la Universidad de Pensilvania, presentada en Chicago (Estados Unidos) en el marco de la «Reunión Anual de la Society for Academic Emergency Medicine» que tuvo lugar del 9 al 12 de mayo de 2012, “más del 75% de las víctimas de un paro cardiaco se encuentran muy lejos de un desfibrilador externo automático en el momento en que el ataque al corazón tiene lugar”, fundamentó el radical.
Una de las autoras de esa investigación, Raina Merchant –profesora de Medicina de Urgencias- aseveró que “los Desfibriladores Externos Automáticos son una parte esencial de la ‘cadena de supervivencia’ necesaria para salvar a las víctimas de un paro cardiaco», agregando que “Sin un DEA, las víctimas de un ataque al corazón pasan varios minutos esperando a los paramédicos, un tiempo que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte”.
“Va de suyo que las bondades asignadas a la pronta administración de una DEA resultan equivalentes a las que derivan de la utilización de los grandes equipos de desfibrilación comúnmente utilizados en ambulancias y en muchos hospitales. Así las cosas, desfibrilar precoz y satisfactoriamente a los pacientes con PCR intrahospitalario, requiere de la articulación de un programa que involucre, entro otros aspectos, la definición de una política con criterios estrictos para este tipo de emergencias, el despliegue de un entrenamiento inicial y de refresco periódico para todo el personal involucrado en las maniobras de RCP, así como la permanente evaluación de los intentos de resucitación con el fin de recolectar datos y mejorar la calidad de las técnicas aplicadas”, finalizó.

