
La justicia consideró que la imputada, Paula Francis Mosley, en su condición de titular de la agencia de viajes Ethosa, utilizó el dinero recibido por su clientes de forma deliberada.
El fiscal general Guillermo Sancho formuló la acusación por el delito de estafa en 91 oportunidades a sus clientes, todas ellas en concurso real entre sí (artículos 172 y 55 del Código Penal).
Esto significa que habrá juicio por la causa contra la comerciante de 42 años, nacida en Sudáfrica. El fiscal consideró que el perjuicio estaría por arriba de los seis millones de pesos.
La estafa tiene una pena máxima de seis años de prisión y consiste en el despliegue de una conducta engañosa, con ánimo de lucro injusto, propio o ajeno, que determinando un error en una o varias personas, las induce a realizar un acto de disposición, consecuencia del cual se genera un perjuicio en su patrimonio.
Para que el perjuicio económico causado a la víctima sea encuadrado típicamente como fraude, se requiere de la inducción al error mediante ardid o engaño. Al ser en concurso real se trata de 91 presuntas estafas independientes entre sí.
El anuncio de la acusación se conoció hoy por boca de Sancho, durante una audiencia de reexamen de medidas de coerción en la que la jueza de control, María Florencia Maza, le mantuvo a Mosley la prisión preventiva, bajo la modalidad domiciliaria, hasta la finalización del proceso.
La audiencia fue solicitada por el nuevo defensor particular de Mosley, Carlos Eduardo Rossi, quien pidió que cese la prisión preventiva por entender que ya no existen los peligros procesales de fuga y obstaculización de la justicia por parte de la imputada.
Sin embargo, Sancho se opuso por entender que persiste el peligro de fuga atento a la eventual pena que podría caberle. La querellante particular, Silvia Brown, adhirió a esa postura y Maza les dio la razón.

