
El sindicalista manifestó que los dirigentes de la CGT “cumplieron un ciclo y deben dar un paso al costado”, al mismo tiempo adelantó que “se trabaja para la unidad”, y pidió “colaboración” con el gobierno nacional.
El referente de Gastronómicos, Luis Barrionuevo, dijo que tanto él como “Hugo Moyano y Antonio Caló cumplieron un ciclo en la central obrera y deben dar un paso al costado para que otros dirigentes la conduzcan».
El gremialista además pidió “priorizar la colaboración con el gobierno” y manifestó que debe haber «una verdadera unidad del sindicalismo», luego de faltar a la marcha del 29 de abril en que todas las centrales estuvieron presentes, menos la CGT Azul y Blanca, que encabeza.
Al respecto del faltazo, Barrionuevo manifestó que “no fue en desmedro de la unidad de la CGT para la que se trabaja”, al mismo tiempo adelantó que trabaja para ultimar «los detalles de la unidad”.
«En el movimiento obrero nacional estamos a favor de la unidad de una verdadera CGT en defensa de los derechos de todos los trabajadores y no sólo de algunos, volviendo a las fuentes que nos inculcó Perón de justicia social y felicidad del pueblo», afirmó.
El gastronómico remarcó que «hay que dar un paso al costado para que vengan nuevos compañeros y sellar en el Congreso del 22 de agosto la verdadera unidad. Estos serán los temas a debatir hasta ese día, porque en la CGT la lista para votar conducción se hace siempre el último día», dijo.
Sobre la posibilidad de un nuevo paro general, sostuvo que “en ninguna de las centrales existe clima ni ganas”, resaltó que «el movimiento obrero tiene una gran responsabilidad”, y que la idea de unidad “no es para estar en contra de alguien”.
El sindicalista había reclamado un salario mínimo, vital y móvil de casi 14.500 pesos antes del cónclave de ese organismo y un incremento «significativo» del fondo de desempleo para ayudar a paliar «la actual situación frente a los despidos».
Fiel a su estilo, Barrionuevo expresó que en la actual etapa «es necesario priorizar la colaboración con un gobierno que recién se inicia y otorgarle el tiempo mínimo para enderezar el rumbo frente a la herencia recibida”.
Al respecto, agregó que “si no se satisfacen las necesidades”, queda abierta la posibilidad de “que se debata un plan de lucha a futuro”.
«Luego de doce años de denunciar que la Argentina se encaminaba a una crisis social, política, económica y moral sin precedentes, la realidad lamentablemente nos dio la razón sobre el abismo al que conducía el fanatismo y el relato del anterior gobierno”, dijo.
“El pueblo abrazó la esperanza de un cambio y demostró con su voto el hastío y fastidio a una forma autoritaria y unilateral. No se vislumbra una salida rápida del caos y la crisis heredadas. Por eso el gobierno necesitará del movimiento obrero y de toda la sociedad, incluso de quienes no comparten su signo político», manifestó Barrionuevo.
Por último esbozó lo que es más un comentario que una crítica frente al ajuste del gobierno de la alianza cambiemos, al tildar de «desafortunadas» algunas medidas, como el aumento de los servicios públicos y los combustibles.
«Sin considerar una ayuda o compensación y otorgando más privilegios al sector empresarial que, como siempre, no respondió con grandeza y aumentó los precios indiscriminadamente», dijo Barrionuevo, quien volvió a explicar que “se le dará el tiempo necesario al gobierno”, porque “colaborar no es cogobernar”.

