
Héctor Gómez de la Fundación Chadileuvú (FUCHAD) se refirió a la reunión del Coirco, en donde participaron representantes de todas las provincias. Destacó la importancia del Comité de Cuenca para manejar cuestiones hídricas.
En la ciudad de Bahía Blanca se desarrolló una reunión de la que participaron integrantes de la FUCHAD, en la sede central de COIRCO (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado) para dar a conocer todas las actividades que desarrolla el organismo.
“Estuvimos hablando un poco de la futura represa de Portezuelo del Viento del posible trasvase que Mendoza está autorizado a hacer por el convenio y manejamos cosas como el actual caudal del río, la presa de Casa de Piedra, en una agenda amplia y totalmente abierta”, dijo en declaraciones radiales Héctor Gómez, referente de la FUCHAD.
Gómez recordó que Portezuelo del Viento es una represa que se hará sobre el río Grande, que es un afluente del río Colorado. “Es una represa importante que generará una gran cantidad de energía. Además, se formará un lago, que, al estar en un lugar frío, no tendrá pérdidas por evaporación, al contrario de lo que pasa en Casa de Piedra”, dijo.
“Por otro lado, la represa ayudará a la regulación del río cordillerano, que puede tener mucha agua si hay deshielo y poca en otros. Si uno puede almacenar el agua en represas, se puede regular mejor, de acuerdo para necesidades de cultivo, o de generar energía”, afirmó.
“En referencia a Portezuelo del Viento, el presidente Macri dijo que la obra se va a hacer. Es una obra cara, de unos 1000 millones de dólares, que será financiada por Nación. Sucede que Mendoza hizo un juicio por industrias que se hicieron en San Luis y San Juan y logró una reparación importante por parte de la justicia. En realidad, la plata sale de Nación, pero le corresponde a Mendoza”, explicó al programa “Despertando a la Trama”, que se emite por Radio La Tosca.
“Este dique de Portezuelo del Viento está previsto en el Tratado del río Colorado y para poder hacer esta represa, debe se autorizado por el conjunto de las provincias y el Coirco (es decir Neuquén, Río Negro, Mendoza, La Pampa y provincia de Buenos Aires)”, explicó Gómez.
“Es decir, que por más que el presidente haya dicho que se hará la represa, debe ser autorizada por el Coirco, que tiene una serie de requisitos y uno de los cuales, es el impacto ambiental”, afirmó.
“En ese sentido, no está concluido el estudio de Impacto Ambiental para el Coirco y Mendoza se deberá poner a trabajar, para presentarlo”, dijo el referente de la FUCHAD.
—¿Es la condición que le falta a Mendoza para que se haga la represa?
—Claro. También está en discusión quién va a manejar la represa. Debe ser manejada por el Coirco, porque así lo establece el Tratado del Colorado. Y esto es importante, porque Mendoza se caracteriza por manejar las aguas que pasan por su provincia, para su beneficio y no para el beneficio del conjunto, como lo sufrimos con el tema del Atuel, por ejemplo.
“Otro tema muy significativo es cómo se hará el llenado de la presa. Si se llena la presa, habrá menos agua del río Grande, que aporta al Colorado. En ese sentido, la provincia de La Pampa tiene 110.000 hectáreas bajo riego y La Pampa alrededor de 5000, mientras Río Negro tiene unas 10.000. Es decir que hay que proteger las producciones, además del uso humano que se hace del río, tanto por el Acueducto de La Pampa, como por las poblaciones ribereñas al río Colorado”, afirmó.
“Por eso, cuando se haga el llenado de la presa, hay que ser muy cuidadosos para no producir daños aguas abajo en las producciones, en la bebida y en la calidad del agua”, dijo Gómez.

