
El ingeniero químico, Martín Solé, junto a miembros de la Asamblea Permanente en Defensa de los ríos pampeanos, señalaron la necesidad de buscar tecnologías que permitan extraer las sales del curso de agua del río Salado haciéndola apta para todo uso.
Martín Solé en un comunicado de prensa manifestó que según datos registrados por la Secretaria de Recursos Hídricos de La Pampa, el río Salado en escasos kilómetros de Santa Isabel tiene un caudal medio de 0,75 m3/s, “una cantidad que llenaría un tanque de un millón de litros (como el del Parque Luro) en media hora. La cantidad de sales disueltas que lleva el agua es muy elevada y por eso no se puede aprovechar para los animales, las plantas y los seres humanos”, expresa.
El ingeniero químico destacó que durante el verano el caudal del río Salado “disminuye a la mitad y la concentración de sales aumenta, y en invierno el caudal sube 6 veces y las sales disminuyen”.
Solé señala que junto a la Asamblea Permanente en Defensa del Rio Atuel y Salado: “compartimos la inquietud de buscar tecnologías que permitan extraer estas sales del curso de agua haciéndola apta para todo uso. Hay experiencias a nivel mundial en donde mediante un proceso de evaporaciones sucesivas se llega al objetivo deseado, el agua tratada se reencauza y puede ser aprovechada generando un impacto positivo, en la flora, la fauna y la actividad del hombre. También existe otra tecnología de membranas que tiene el mismo objetivo. Ambas han sido probadas”.
Finaliza indicando que “La Pampa posee recursos, petróleo, con el cual financiar esta obra que requiere un fuerte compromiso político al más alto nivel provincial. El futuro de los habitantes del oeste puede ser otro si se avanza en este sentido. Las experiencias por ejemplo en Israel, España y Kuwait son un ejemplo de ello. Nuestra idea es sensibilizar a la población y elaborar un proyecto popular para evaluar una solución que es posible y que traerá una reconversión del oeste y una mejor calidad de vida para sus habitantes”, concluye.

