
El proyecto solicita al titular de la legislatura mendocina que interceda ante la Superintendencia de la Dirección General de Irrigación de aquella provincia, con el objeto de tomar las medidas necesarias para coordinar el manejo interjurisdiccional de los caudales de los ríos Desaguadero-Salado y Atuel.
El documento es en respuesta a las consecuencias causadas en los campos lindantes con el río, que se vieron afectados por la suelta de agua sin previo aviso por parte de Mendoza. Pide a los diputados mendocinos intercedan ante la máxima autoridad hídrica de esa provincia con el fin de “coordinar el manejo de las descargas de los ríos Mendoza, Tunuyan, Diamante y Atuel”.
“Este año hidrológico en que la corriente calidad del niño influye fuertemente sobre las precipitaciones pluviales y nivales de la cordillera cuyano-neuquina, vemos en los informes hidronivometeorologicos de la D.G.I., un gran acopio de nieve, que sin duda ya ha llenado los diques y embalses de los citados ríos y que derramaran hacia territorio pampeano. Dentro de nuestra Provincia no contamos con formas para regular esos caudales excesivos y (como consecuencia de ello los puestos a la vera del arroyo de la Barda, río Atuel, se ven afectados e inundados dejando un gran daño ambiental y económico”, fundamentaron los legisladores pampeanos en el proyecto.
En ese sentido, remarcaron el fallo de la Corte Suprema de Justicia de 1987, en que el Atuel fue declarado interprovincial, “por eso y en virtud de derecho es que solicitamos su intervención para poder saber, estar informados y coordinar el manejo de los caudales que escurren a través de ambas cuencas hacia nuestro territorio”.

