
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la colocación de una placa para recordar al primer legislador socialista de América. Espartaco Marín lo cuestionó por ser funcionario de “la Fusiladora” en alusión a la dictadura que se llamó a sí misma “Revolución Libertadora”.
[pullquote]NOMBRES: uno de los momentos más duros del debate se produjo cuando el peronista le achacó a Palacios haber sido funcionario de la dictadura: «lo nombraron embajador de Uruguay durante la llamada Revolución Libertadora, para nosotros los peronistas, Revolución Fusiladora».[/pullquote]
Si bien el homenaje fue aprobado por unanimidad, el presidente del bloque justicialista hizo mención a que Alfredo Palacios fue embajador en Uruguay de la llamada “Revolución Libertadora” que “los peronistas llamamos “fusiladora”
El proyecto fue presentado por el socialista Luis Solana pero como no estaba en la sesión, fue el diputado Ricardo Consiglio el encargado de fundamentar el homenaje. Se sirvió del proyecto de su par socialista y señaló que “el 28 de junio próximo se celebra el 120 aniversario de la creación del Partido Socialista argentino. Ese día y durante la jornada siguiente de 1896, un grupo de delegados de agrupaciones socialistas y gremiales encabezados por el ‘maestro’ Juan B. Justo, se reunieron en el local de la agrupación alemana «Vorwarts» en lo que fue el Congreso Constituyente del Partido Socialista que coronaba el proceso organizativo del socialismo argentino cuyo origen se remonta a los primeros años de la década de 1890”.
“La colocación de esta placa da cuenta no solo del reconocimiento a la labor del Partido Socialista en La Pampa, donde en la primera parte del siglo XX aun siendo esta Provincia un Territorio Nacional, el partido tuvo una importante participación cívica y fue gobierno en las localidades de Santa Rosa, General Pico y Trenel. La aprobación de este proyecto además hará justicia a otro aprobado por unanimidad por esta Cámara de Diputados en 2004, cuando se decidió erigir un busto a Palacios en conmemoración del 100 aniversario de haber sido electo diputado nacional. Sin embargo, esto nunca se llevó a cabo por distintas razones quedando la ley por cumplirse. En ese sentido, se homenajea al jurista y político Alfredo Lorenzo Palacios como uno de los más trascendentales dirigentes del Partido Socialista y por haberse convertido en 1904 en el primer diputado nacional socialista de toda América, marcando un hito político nacional e internacional. Fue electo legislador por el barrio de La Boca. Un gran logro para aquel letrado que había colocado en la puerta de su casa la siguiente placa: ‘Abogado. Atiende gratis a los pobres’. Por todas las razones expuestas, solicitamos la aprobación del presente”, señaló.
Luego, el presidente del bloque justicialista, Espartaco Marín, adelantó que acompañarían la iniciativa pero no sin antes hacer algunas aclaraciones desde su formación como peronista.
“En 1945, durante la campaña electoral, el socialismo integró la Unión Democrática y en sus discursos nombraban a Perón como un fascista y dictador, lo comparaban con Hitler y Mussolini. Durante la época en que Perón estuvo al frente de la Secretaria de Trabajo se opusieron a gran parte de la legislación laboral implementada por Perón: aumento salariales, vacaciones, obras sociales, jubilaciones, estatuto del peón, aguinaldo, entre otras argumentando que lo hacían porque solamente en una democracia se puede lograr la justicia social y no en una dictadura y con un dictador como Perón. Perón por su parte se defendía diciendo: ‘no he hecho otra cosa que ejecutar lo que los socialistas pensaron y dijeron siempre’”, indicó el justicialista.
“Cuando se produjo el golpe militar de 1955 el Partido Socialista hizo un comunicado en el que saludaron ‘el gran esfuerzo de liberación de la tiranía’”, recordó el justicialista. “Luego del golpe de 1955, Lonardi nombró a Alfredo Palacios como Embajador de Uruguay. El Partido Socialista formó parte de la Junta Consultiva en 1955. La Junta Consultiva era un organismo de gobierno, creado por la dictadura de Lonardi, para asesorar en diversas cuestiones. Los socialistas (Palacio inclusive), apoyaron la intervención llevada adelante por la Libertadora en sindicatos, el cierre de la fundación Eva Perón, y la anulación de la Constitución del 49 etc.”, enumeró.
Espartaco Marín aseguró que Palacios decía que “el peronismo fue un fraude, una estafa a la clase trabajadora, una versión corrompida del fascismo”. También le achacó que “el Partido Socialista dijo en 1955 que ‘La revolución es libertadora y democrática. Nos liberó de la tiranía”.
Además indicó que “luego de los fusilamientos de 1956, el socialismo emitió un comunicado que salió en La Vanguardia, diario socialista por excelencia, donde se aseguraba que ‘Los argentinos necesitan entender que la letra con sangre entra”.
Por último recordó que “en 1962, la Unión Popular (el nombre con el que parte del peronismo se presenta a elecciones) ganó en la mayoría de las provincias. Alfredo Palacios dijo entonces, textual: el triunfo del peronismo constituye una desgracia nacional y aseveró que ‘sería doloroso volver a la época de la tiranía’”.
“Con estas salvedades y aclaraciones coyunturales a los tiempos que se vivían pero entendiendo que los partidos políticos como el nuestro, el radicalismo o el socialismo y sus referentes evolucionan, actualizan su doctrina y son la base fundamental de la democracia es que vamos a acompañar este dictamen por unanimidad”, finalizó Marín.
A Marín le respondió Ricardo Consiglio diciendo que no creía que era el momento adecuado de “sacar los trapitos al sol” y se le sumó Martín Berhongaray que pidió que “no se haga un análisis de ese tipo en un momento distinto al que ocurrían esos hechos. Peronistas y radicales, con aciertos y errores, son los partidos que han contribuido al desarrollo del país”, cerró el radical.
A lo que Marin respondió: “No pretendemos descontextualizar por eso manifestamos la evolución de los partidos políticos ni sacar ningún trapito al sol, sino dejar sentado algunas consideraciones que la «Historia oficial» normalmente no cuenta y que nosotros como movimiento que sufrió fusilamientos, muertes, presos, desaparecidos y proscripciones no podemos callar ni obviar”.
Finalmente, el proyecto salió aprobado por unanimidad pero quedó flotando en el ambiente una reminiscencia de la vieja división entre peronistas y antiperonistas.

