
El hecho sucedió en 2006 en General Pico, cuando el evectivo detuvo a un hombre y lo golpeó con un machete en el cuerpo y le dió la cabeza contra una pared.
La Cámara en lo Criminal 1 condenó al policía Alberto Julio Rodríguez como autor material y penalmente responsable del delito de vejaciones (artículo 144 bis, inciso 2º del Código Penal), a la pena de un año de prisión de ejecución condicional y dos de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos.
Los jueces Alejandra Flavia Ongaro, Elvira Rossetti de González y Miguel Angel Gavazza dieron por probado que el 5 de marzo de 2006, en General Pico, el imputado Rodríguez, funcionario policial y actuando como tal, “participó activamente en la demora y detención de Rodrigo Oscar Lofvall, por estar éste último supuestamente vinculado a un incidente, ocurrido momentos antes en el interior del local bailable Coyote, del que habría resultado damnificado el propio Rodríguez”.
“En ese operativo policial, Rodríguez sometió a Lofvall a malos tratos, que consistieron en golpes de puño en la nuca, y luego con un machete que le facilitó uno de sus compañeros, golpeó a la víctima cuatro o cinco veces en los tobillos, y finalmente, en forma reiterada, golpeó fuertemente su cabeza contra la pared de mármol del Hotel Pico, produciéndole una corte, que le generó un sangrado”, indicaron.
Es el segundo caso que se conoce hoy en que la justicia dicta una condena a otro policía bajo el delito de vejaciones. El otro sucedió en 2010, cuando un uniformado maltrató a un menor durante un traslado en un móvil policial.

