
Ernesto Forastiero, presidente de la Cámara de Taxis, se refirió al aumento del 25%, otorgado a los taxis. Criticó el estado de las calles y pidió que la comuna empiece con los controles a los taxis truchos. «Los pasajeros son cómplices de esa situación».
El presidente de la Cámara de Taxis dialogó con Plan B sobre el aumento en la tarifaria y la situación del sector. “Si bien está dentro de lo que nosotros habíamos planificado -para nosotros era un 28 y para ellos el 25- venimos con un atraso importante, de un 30 o 32%, con el tema de que nunca se respetó la Polinómica, como esta última vez. Cuando a nosotros nos daba el 20%, nos otorgaban el 11, o nos daban el 15% y nos otorgaban el 7. Pero ahora, desde que estamos sentados en la mesa, las cosa se están revirtiendo, pero estamos en un 30 o 35% abajo”, dijo.
Este aumento del 25% fue un empujón importante, pero el gas subió el 100%. El auto subió unos $30.000 y repuestos subieron mucho. Pero lo que nos está perjudicando es el gas. Antes estábamos trabajando bien y ahora, casi como la nafta. Se pone difícil.
—¿Con los aumentos la gente deja de viajar?
—No, para nada. Yo estuve trabajando el fin de semana, el sábado y el domingo. Hasta el momento, no se ha sentido el aumento.
—¿Cada cuánto vas al taller con el coche, como están las calles?
—Todas las semanas. El sábado estaba en Luro y Poblador Desconocido, para llegar a Liberato Rosas y Di Liscia y tardé media hora. Luego en la zona quintas, hice 47 cuadras y debo haber tardado una hora y media, en primera.
Otra vez me quedé casi encajado en la calle Yapeyú y por la Santa Cruz, no podés pasar, porque te llevás por delante las cloacas. Es terrible lo que estamos tardando en los viajes. Antes, con las calles principales en mantenimiento, podíamos hacer cuatro viajes por hora, ahora hacemos de uno a uno y medio, en días de lluvia.
Nunca vi la ciudad tan destruida como ahora. Da vergüenza. Terminás contracturado y a la gente la llevás, como decían nuestros abuelos, como zapallos arriba de un carro.
—¿Se lo vas a plantear esto al Intendente?
—Ya se lo hemos planteado. Le hemos presentado fotos de las calles, dicen que lo arreglan, pero que no hay medios, no hay máquinas. Creo que en algún momento se tienen que poner los pantalones largos. Hagamos algo, empecemos por algo. Hay una inacción tremenda.
—¿Hay muchos taxis truchos?
—Sí. Hay bastantes. Están identificados, fotografiados y filmados y vamos a presentar un escrito por Mesa de Entrada, realizado por el abogado de la Cámara. También se sumó el sindicato a esto. Por eso digo, si se ponen los pantalones largos, estos se resuelve en un día. Deben ser unos 30 o 40 taxis sin licencia.
—¿Esto es un delito?
—Sí. Es un delito. Nosotros tributamos, estamos aceptados y controlados por el municipio, con carnets profesional, seguros por pasajeros transportados, revisión técnica de los autos y estudios psicológicos.
—¿Es difícil de comprobar esto?
—Sí. Y la gente es cómplice. Yo he bajado a la gente de arriba del auto, del señor que tiene un Logan blanco en Changomás. Y hemos discutido feo y mal. La gente se arriesga mucho, porque si tienen un siniestro, ese señor no le va a poder pagar nunca.
Una vez nos pasó en Zola y Pestalozzi, que chocamos con un camión y al pasajero se le rompió la cadera, en el año 2004. Eso nos costó $42.000 y el seguro respondió, porque el hombre estuvo un año sin trabajar. A vos te pasa algo arriba de uno trucho y nadie te paga.
Cabe recordar que luego del nuevo aumento en la tarifa del taxi, la bajada de bandera cuesta 14.79 pesos y la ficha 1.03 peso.

