
Los y las legisladoras del Partido Justicialista aseveró que el concepto actualizado, para los y las pampeanas, es “libertad para aumentar la participación ciudadana, libertad para consolidar la cultura democrática, libertad para expresarnos en la disidencia, libertad para construir con vocación nacional, libertad para reclamar a la justicia federal por el rio robado, libertad para proclamar la soberanía de nuestras Islas Malvinas”.
El documento completo, señala:
“Celebrar a la Patria en el Bicentenario de la Declaración de su Independencia, nos colma a todos los argentinos de enorme felicidad y altivo orgullo, invitándonos de igual modo a ejercitar la reflexión como un método para valorar la historia compartida, analizar el presente y proyectar nuestro destino común.
Estos doscientos años de vida soberana nos han encontrado a los argentinos ocupados en la construcción de un país sin exclusiones, pese a las divisiones lógicas que conllevan las disputas de poder y visiones ideológicas encontradas. Ese trayecto no ha sido fácil, sino más bien doloroso. Para alcanzar esa democracia tan anhelada, los argentinos hemos tenido que soportar el azote de intereses foráneos, la entrega de algunos connacionales y la destructiva presencia de las dictaduras.
Sin embargo nuestra joven patria ha podido –pese a todo- ser el destino de millones de inmigrantes del mundo que eligieron libremente a la Argentina como su nuevo hogar, otorgándole a este país una identidad cosmopolita, inclusiva y moderna… muy diferente a la que observamos hoy en el “viejo mundo”, donde miles de personas son convertidas a diario en “refugiados”, víctimas del egoísmo y el abandono de los poderosos, sin derechos ni futuro.
En esa dirección de solidaridad, paz y encuentro con el “otro” desde la hermandad, hoy millones de compatriotas a lo largo de nuestra hermosa, extensa y rica geografía, trazamos con esfuerzo el camino hacia la construcción de un país mejor. Estamos convencidos de que el individualismo deshumanizado de unos, no aportará nada a la evolución social esperada por tantos otros. Son tiempos de aprender a partir de los errores cometidos, son tiempos para extender la mano generosa y alcanzar el abrazo fraterno, permitiéndonos de esa manera resistir ante las adversidades.
A los pampeanos tampoco nos fue fácil emanciparnos. Cuarenta y cuatro años nos costó transformarnos de Territorio Nacional en Provincia reconocida por el Estado Nacional. El gobierno del Presidente Perón en 1951, mediante una presentación de la compañera Evita, pudo revertir esa injusticia largamente padecida. A partir de allí, cada comprovinciano pudo elegir a sus gobernantes, gozar de los beneficios públicos, económicos, políticos y civiles que le otorgaba su nuevo rango institucional, dando cobijo a miles de personas que se afincaron en La Pampa, llenándola de vida, trabajo, sueños y un futuro compartido.
La independencia conquistada en San Miguel de Tucumán, es la misma que hoy, en cada rincón de la patria, nos une sin distinciones ante el embate de acciones contrarias a su razón. Es que la libertad y la identidad nacional están íntimamente relacionadas: sin un proyecto de país propio, sin la defensa de sus intereses estratégicos, sin el orgullo de pertenecer a una existencia consolidada, nada bueno podrá construirse para el bienestar de todos. Representados y representantes, trabajadores, artistas, científicos, deportistas, empresarios, credos religiosos, organizaciones civiles, mujeres y hombres de bien tienen el deber moral de colaborar en dicha construcción. Tolerancia, cooperación, entrega personal, respeto y solidaridad deberán darse colectivamente en cada acción emprendida, si realmente deseamos edificar un país mejor para todos.
En ese contexto, los justicialistas desde hace casi setenta años aportamos a la Argentina una ideología original, nacional, humanista, cristiana, pacífica y latinoamericana. Desde nuestro devenir, gestiones y militancia, hemos aspirado siempre a concretar una sociedad justa, capaz de posibilitar la realización personal de todos, con el apoyo y la orientación del Estado. Seguramente nos hemos equivocado, seguramente nos quedan cuestiones pendientes, pero también tengan la plena seguridad que nos motiva la pasión por hacer, por incluir, por garantizar derechos. Es que la lucha por la libertad con justicia social nos define desde el inicio mismo de nuestra existencia, como expresión social al servicio de la grandeza de la patria y la felicidad del pueblo.
Libertad para aumentar la participación ciudadana, libertad para consolidar la cultura democrática, libertad para expresarnos en la disidencia, libertad para construir con vocación nacional, libertad para reclamar a la justicia federal por el rio robado, libertad para proclamar la soberanía de nuestras Islas Malvinas ante todos los foros del mundo… esas son las libertades que queremos defender y propagar, renovando en cada celebración patria el compromiso genuino de hacerlo sin descansos ni egoísmos.
¡Felices 200 años de Independencia querida Patria!, es el deseo emocionado y comprometido de todos los integrantes del Bloque Justicialista de esta Cámara de Diputados de La Pampa.

