
Javier Fernández es librero y escritor neuquino. La semana pasada anunció por las redes sociales que debido a los tarifazos y la baja de las ventas de más del 50%, decidió cerrar su local que funcionaba desde hace más de diez años.
Tardecita. La librería está llena. Sería una gran noticia, si no fuera por el enorme cartel de liquidación por cierre que puede verse desde la calle.
La sensación es extraña. Personas de todas las edades hojeando libros y buscando ofertas. Y Javier detrás del mostrador. Le pregunto si podemos hacer una nota. Asiente. “Dale y tomo un poco de aire”, afirma.

Ya en la calle, me cuenta que la situación se agravó y no parece haber mejoras. “Venía viendo el panorama desde hace unos meses, no queriendo plantearme esta idea, tratando de remarla con ofertas o Ferias que hice, como por ejemplo en Aluminé, pero no resultó y esta última semana decidí encarar el cierre”, dijo.
Javier Fernández explicó que no solo fue afectado por los tarifazos de luz y gas, sino también por el aumento de los costos. “Fueron dos cosas en paralelo: la suba del alquiler, luz, gas, teléfono y el aumento del costo de vida. Además de la baja en las ventas, que fue increíble. Yo laburo hace trece años en librerías y nunca vi una baja de esta manera, con más del 50%.”
—¿Cómo reaccionó la gente con el cierre de la librería?
—Nos sorprendimos. Se viralizó por las redes sociales, salieron un par de notas en diarios y en la tele y la gente vino masivamente. El local está todo el día lleno y no paramos de vender. Es raro.

—¿Esto puede lograr que reveas la decisión o depende de otros factores?
—Si seguimos a este ritmo, se podría llegar a pensar en buscar un local más chico y armar una librería más especializada y no con tantos proveedores. En eso dependerá mucho el valor del local nuevo, porque con los costos que hay, no se puede mantener una librería.
Javier Fernández, además de librero es narrador, con varios premios en su haber. En 2012 decidió probar suerte en un concurso organizado por la editorial Planeta y su cuento “El regreso” fue uno de los diez mejores entre 800 textos enviados por escritores de América Latina. En 2013, “Crisálida” resultó seleccionado para la cuarta edición del Premio Itaú de Cuento Digital organizado por el Grupo Alejandría de Buenos Aires. El texto fue incluido en una antología digital.
También en el 2013, su texto“El Ruso” fue premiado en el Certamen Iberoamericano “Julio Cortázar”, organizado por Casa de las Américas de Cuba y pudo viajar a la isla, además de ver incluido su relato en un libro.
En el 2015, una editorial marplatense premió su cuento “Radio olvido” y también fue uno de los cinco ganadores del octavo Concurso de Cuentos “Haroldo Conti”, organizado por la Biblioteca Central de la Provincia de Buenos Aires y el Fondo Nacional de las Artes.
—¿Qué pasa por la cabeza del escritor con esta situación?
—Lo que me pasó este último tiempo es que volví a escribir poesía, que había dejado hace años. Rabioso. Escribiendo un montón. La poesía es catártica y volví a escribir algunos poemas, eso ayuda.
Ya en el cierre Javier pidió a la comunidad que se acerque hasta Factotum Libros, ubicada en Alcorta 219 de la capital neuquina. “Ojalá vengan a dar una mano y podamos, tal vez, más adelante rever la situación. Si los números cierran y la liquidación funciona, me gustaría volver más adelante, con otra situación económica y en algún otro local.”

