
La senadora Norma Durango, expresó su apoyo a los proyectos que otorga beneficios fiscales a las terminales automotrices que compren piezas nacionales; y otro que crea un programa de recuperación de las pequeñas y medianas empresas “ojala sirva esta ley para mitigar la difícil situación que atraviesan”.
El proyecto de autopartes contempla la entrega de un bono de crédito fiscal que variará de acuerdo con la cantidad de piezas nacionales que utilicen en el ensamble de cada vehículo, ya que el propósito es que se incremente del 20 al 30 por ciento, dado que cada punto implica la posibilidad de generar alrededor de 10 nuevos puestos de trabajo de manera directa e indirecta.
En tanto, el de Pymes contempla incremento en el monto que el Estado abona en concepto de REPRO -en compensación de salarios para empresas en crisis- y prevé algunos beneficios para las economías regionales.
La legisladora pampeana, habló esta tarde en el Senado donde señaló que “Voy a acompañar con mi voto el proyecto por el que se propone un régimen de promoción del sector autopartista, estableciendo una serie de incentivos fiscales a las empresas que incorporen en vehículos y maquinaria agrícola componentes fabricados en el país”.
Durango aclara que “No podemos menos que mostrar satisfacción ante este regreso, aunque modesto y sectorial, a un modelo de sustitución de importaciones al que adherimos. La verdad, nos hubiera gustado más votar esta ley en un contexto en el que se hubieran diseñado políticas macroeconómicas y sectoriales que apuntaran a mantener y robustecer el poder adquisitivo del mercado interno, por estos días depreciado por razones que son de público conocimiento”, expresó.
La senadora indica que referirá a la relevancia que el sector de las PyMES tiene en nuestra economía “la concreción de este instrumento, provocará un efecto multiplicador sobre el entramado productivo nacional. Las Pymes, como ha sido destacado por diversos estudios y por las propias entidades empresariales, son protagonistas esenciales del proceso productivo de bienes y servicios argentino”.
“Constituyen las organizaciones más versátiles para adaptarse a los cambios tecnológicos y para generar empleo, con lo que representan un importante factor de política de distribución de ingresos a las clases media y baja, fomentando así el desarrollo económico de toda la Nación”, sostiene.
Manifestó que las PyMEs son “un factor clave de procesos de desarrollo que procuran integrar el crecimiento con la inclusión social. Si bien su organización pequeña y dinámica les otorga elasticidad para amoldarse a ambientes cambiantes son también particularmente vulnerables cuando se dan factores convergentes de carácter negativo como los que están presentes hoy en Argentina. Por eso resulta fundamental dotarlas de un ambiente favorable tanto en el aspecto tributario como en el financiamiento de sus actividades”.
Destaca que esto es relevante “a nivel nacional, pero sobre todo en mi Provincia, donde prácticamente coincide el universo empresarial con el compuesto por las PYMES. Acordamos, en general, con los beneficios que esta ley otorga al sector. Queda, eso sí, pendiente un paliativo para el durísimo golpe que asestó a este segmento, el improvisado tarifazo implementado por el gobierno nacional. El aumento se tornó todavía más apremiante en aquéllas empresas que requieren un uso intensivo de energía en sus procesos productivos. Pero, como decíamos, coincidimos con los instrumentos con que dota esta ley a las PYMES”.
Norma Durango comentó que “El proyecto de ley que aprobó por amplia mayoría la Cámara de Diputados, con modificaciones al proyecto original, basadas en importantes aportes de nuestra bancada. Y quiero resaltar esto porque muchas veces los medios dicen que votamos las leyes tal y como vienen del Ejecutivo, como las mandan, y no es cierto porque mucha de la legislación que ha enviado el Ejecutivo ha sido sustancialmente modificada en la Cámara de Diputados antes de llegar a este recinto, por las y los integrantes de muchas de nuestras bancadas. Crea un programa de recuperación de las PYMES, basado en mecanismos de asistencia a las empresas en crisis y en el establecimiento de una serie de beneficios impositivos”.
La senadora dijo que estuvo con integrantes de UNILPA, la Unión Industrial de La Pampa y también con integrantes de empresas recuperadas “me manifestaron en primera persona la preocupación por la situación de zozobra e intranquilidad que les ha generado la actual situación. En mi provincia cada dos años se realiza la ExpoPymes, una muestra que reúne a las pequeñas y medianas empresas de los distintos sectores, este año no se si vamos a poder hacerla porque la situación de las PYMES no es la mejor para participar. Me contaba un micro empresario hace unos días que fabrica bombas centrifugas y las vendía a dos mil pesos, con la apertura de la importación las mismas bombas, no mejores, iguales… se consiguen por 4000 500 pesos. Imagínese a quién le van a comprar”.
Durango precisa que “Ojala sirva esta ley para mitigar la difícil situación que atraviesan estas empresas. Que sufren las consecuencias del aumento de costos por la devaluación, el impacto de las tarifas, el aumento de alquileres, la disminución de sus ventas por la reducción del mercado interno, por la apertura de las importaciones, la parálisis de la obra pública y las dificultades para acceder a financiamiento por las altísimas tasas de interés vigentes. Un microempresario de mi provincia me decía la semana pasada que evalúa en un 40 % la merma de ventas en su negocio. Sin embargo, debemos aquí advertir la irrelevancia en la que puede caer este beneficio. En un contexto en el que las PYMES vienen trabajando a pérdida, costará encontrar beneficiarios que puedan descargar sobre sus ganancias las desgravaciones concedidas, explicó.
Sostiene que “entendemos que las medidas previstas en el proyecto merecen nuestro voto favorable. Pero hubiéramos querido tratar un proyecto que apuntalara el crecimiento de las PYMES a largo plazo, más que uno que permita su subsistencia a mediano plazo”.

