
Plan B Noticias publica la nota de opinión de Oscar Christensen, en referencia a los dichos del presidente Mauricio Macri sobre coimas y la doble moral del titular de una empresa offshore en Panamá.
El Presidente habló en la inauguración de obras en una empresa privada en Bahía Blanca y volvió a engañar al pueblo argentino con comparaciones que no responden a la realidad.
«Vamos a tardar cinco o seis años hasta no tener que traer gas y que vengan estos barcos que paran acá (por el puerto de Bahía Blanca), que son carísimos. Por más que ahora hemos negociado mucho mejor los precios que los anteriores. No se habla de ninguna yapa ahí escondida».
Luego agregó, «Esa frase que es muy graciosa… ‘la tuya está’ no corre más en este gobierno. La tuya no, está la de toda la gente, es cuidar lo que es de toda la gente».
Lo gracioso no es la frase, lo gracioso es que Macri se crea lo que dice.
Habla de haber logrado mejores precios en la compra de gas, cuando se sabe que compró gas a Chile a más del 200% de lo que se pagaba a Bolivia, y que ese negociado se hizo con Shell, la compañía que tiene en su directorio al propio Ministro de Energía Aranguren. La pregunta que surge inmediatamente es que; si se logró negociar a mejor precio en estas compras, entonces por qué se incrementó la tarifa en hasta un dos mil porciento al usuario.
También el Presidente mencionó que había coimas en las compras realizadas por el gobierno anterior; de ser cierto, el señor Macri tiene la obligación de llevar el caso a la justicia y defender de esa manera al ciudadano que fue objeto de tal estafa.
Cualquier argentino que tenga pruebas de un delito o solo la presunción de que existe, está obligado a denunciarlo y aportar los elementos para que se investigue; de lo contrario, se convierte en cómplice de los delincuentes; y en este caso, con más razón porque es el Presidente de todos los argentinos. La justicia debería tomar esta denuncia pública y actuar de hecho para conocer si en realidad hubo delito en la compra de gas durante la gestión anterior.
El Presidente volvió a pedir austeridad en el consumo de gas y electricidad mientras estaba acompañado de la presidente del Holding Dreyfus, una empresa exportadora y acopiadora de granos que opera en la Argentina, propietaria de las obras que se inauguraban. Esta mención no es casual, los tarifazos en los servicios de gas y electricidad podrían haberse obviado o morigerado si este gobierno no hubiera eliminado retenciones a las exportaciones de granos y mineras que produjeron una sensible baja en la recaudación del Tesoro Nacional que obligan a quitar subsidios a los más humildes.
En verdad, es difícil creerle al Presidente cuando él mismo olvidó declarar fondos en el exterior, empresas en paraísos fiscales y su participación directa en Kagemusha, una empresa offshore radicada en Panamá que opera con capitales fugados de Argentina. Es difícil creerle al Presidente sobre su lucha contra la corrupción cuando tiene en su gabinete a funcionarios procesados por delitos federales de evasión y lavado de dinero, y a él mismo procesado por espionaje y manipulación de información vital para el funcionamiento del Estado.
El engaño es parte de una mentira; la otra parte es la credibilidad de ese engaño y en ello tiene exclusiva participación la sociedad que mira sesgadamente y las empresas de medios que juegan sus propios intereses económicos.
El tiempo y la historia dirán quienes fueron traidores al pueblo; se cuestiona y critica la política implementada en la década del 90, pero ésta es una reposición de aquellas medidas con el agravante que ya tienen la experiencia anterior.
Oscar Christensen
Santa Rosa, 14 de julio de 2016.

