
Alrededor de dos mil personas marcharon en la capital neuquina contra la suba de tarifas. Silbatos, megáfonos, cacerolas y aplausos rompieron el silencio de un municipio y una provincia en sintonía política con el gobierno nacional.
El viento helado no impidió que miles de neuquinos y neuquinas se congregaran en el monumento al general San Martín que fue vallado desde hora temprana por el intendente Horacio Quiroga, a tono con lo realizado por Mauricio Macri, a nivel nacional.

Pasadas las 20 horas, una columna de ATE con una gran bandera arribó al punto de encuentro. Poco a poco se fueron sumando el Frente para la Victoria, Nuevo Encuentro, Movimiento Patria Grande y el Grupo Resistiendo con Aguante y los partidos de izquierda como el PO, el PTS, Convergencia Socialista, entre otros.

A los militantes, se sumaron muchas personas con silbatos, cacerolas y el batir de palmas para manifestar su descontento. Todo era válido para hacer oír la protesta por la suba en las tarifas de luz y gas, minimizadas por el legislador nacional por Cambiemos, Leandro López, a través de su cuenta de Twitter.
En junio 2015 pagué $107 de gas. Este invierno pagaré un máximo de $428. Una ganga. Sigue barato pero mas razonable. pic.twitter.com/5OdWJco8Xj
— Leandro Lopez (@lopezleandrog) 12 de julio de 2016
Las declaraciones de López le valieron un escrache del gremio ATE, que invitó a la comunidad a “acercarle sus facturas al diputado para que se las pague”.

Llegó el momento de marchar y unos dos mil neuquinos y neuquinas marcharon por la Avenida Argentina. La manifestación fue encabezada por el secretario general de ATE, Carlos Quintriqueo, el legislador nacional del Frente para la Victoria, Darío Martínez y el diputado provincial por Nuevo Encuentro, Luis Eduardo Fuentes, entre otros dirigentes.

Foto: Nuevo Encuentro Neuquén
La marcha confluyó nuevamente en el monumento a San Martín, donde se redoblaron los ruidos y las protestas y los bombos, acompañados con aplausos y bocinazos de automovilistas.

Alrededor de las 21 horas, comenzó a diluirse la protesta, en una noche muy fría en la capital neuquina.


