
El vicepresidente regional de la CAME, Roberto Torres criticó el sistema de compra por Internet y dijo que afecta seriamente a las empresas nacionales. También cuestionó al sector financiero y las multinacionales.
Roberto Torres, vicepresidente regional de la CAME, se refirió a la compra por Internet y dijo estar muy preocupado. “Es una práctica que perjudica a la industria y el comercio nacional”, dijo en declaraciones radiales.
Torres se refirió a la decisión del gobierno nacional de permitir las compras por Internet de hasta U$S1000 y cinco veces al año y agregó que “aunque muchos tratan de minimizarlo, si empezamos a multiplicar 5000 dólares por persona, esto afectará contra los puestos de trabajo”, dijo.
“Y las diferencias son muy grandes entre los precios. Se habla de un 62 al 67%, pero eso no quiere decir que los costos argentinos son caros, porque el empresariado lo quiere encarecer, sino que no se puede competir con productos chinos”, expresó al programa radial y televisivo “Tiene Sentido”, que se emite por Somos La Pampa – Cablevisión y es conducido por Carlos Monasterio.
“También es cierto que hay empresarios y empresarios. Cuando se cerró la importación, hubo empresarios que abusaron de eso y aprovecharon, aumentando sus precios. Pero son una minoría, que no se condice con la mayoría del país”, aclaró.
—¿Qué se piensa hacer contra las compra online?
—Nos venimos reuniendo con autoridades nacionales para resolver el problema. La CAME está trabajando y es escuchada. Estamos viendo que el periodismo de todo el país toma nuestros índices. La diferencia entre un producto importado y uno nacional es un puesto de trabajo. Hoy más que nunca, debemos tomar en cuenta esto.
—¿Dónde están en Argentina los mayores costos para la fijación de precios?
—Hay un costo laboral. Quiero que se entienda bien, porque no estamos hablando de sueldos, si bien los salarios son una parte. El tema tarifas ha calado hondo en la industria, si bien es cierto que estaban desfasadas, pero no sabemos cuál será el valor real y a que atenerlos de acá para adelante. Y, por supuesto, la caída de las ventas. No es lo mismo vender 100 productos, que 60 y todo esto hace que el costo argentino se haya incrementado.
—¿Hay recesión, desocupación e inflación?
—Sí. La inflación no se puede negar. En cuanto a la desocupación, en La Pampa, no digo que no y sabemos que hubo despidos en empresas grandes y suspensiones, pero donde hay problemas es en las grandes urbes y las grandes industrias.
—¿Cree que volvemos a los 90?
—No. Creo que son épocas diferentes. Creo que se está ordenando la economía, con variables que estaban desajustadas, pero hay que ver cuál es el costo que se paga, porque está produciendo muchos problemas.
Torres cargó contra los grande sectores empresarios y financieros. “Hay que poner en caja a algunos empresarios, a las multinancionales y al sector financiero que flaco favor hacen a cualquier gobierno. Ellos nunca trabajaron para que el país le vaya bien.”
“Los demás, hemos hecho los deberes, pero estos sectores grandes nunca ayudan y se escudan en que toman personal. Hay que recordar que el Presidente hace dos meses reunió a 100 empresarios para pedirles por el empleo y la inflación y al otro día las grandes corporaciones aumentaron el 40% los precios. De una vez por todas, sueño que algún gobierno pueda poner en caja a estos sectores”, criticó.
Como se recordará, las entidades que nuclean a pequeñas y medianas empresas y a los comercios minoristas expresaron su rechazo al regreso del régimen «puerta a puerta» para compras por Internet en el exterior, y advirtieron que la medida sería letal para ambos sectores frente a la caída del consumo interno en un escenario inflacionario.
Así lo manifestaron la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom) y la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), que se sumaron a los cuestionamientos planteados anteayer por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El Gobierno anunciaría esta semana el nuevo régimen de compras online en el exterior y habilitará a realizar hasta cinco compras anuales por un monto máximo de US$ 1000 cada una. Además, el envío no podrá superar los 50 kilos, y un máximo de tres unidades del mismo producto por compra.
Anteayer, CAME había expresado que «la vuelta del servicio puerta a puerta para las compras al exterior será perjudicial tanto para la industria nacional como para el comercio local, ya que en una amplia gama de productos se pueden conseguir precios hasta 67% más económicos que los que ofrece el mercado local en los productos fabricados en el país». La entidad indicó que ropa, juguetes, marroquinería, artefactos de iluminación y vajilla de cocina «son algunos de los rubros más afectados».

