
El agravamiento de la situación económica y social se siente en La Pampa con un crecimiento en la demanda de tarjetas alimentarias y de la Asignación Universal por Hijo. El Estado Nacional ya confirmó el aumento de 2000 nuevos cupos para la provincia.
La ministra de Desarrollo Social, Fernanda Alonso adelantó en declaraciones radiales que crecen las demandas de tarjetas alimentarias y la Asignación Universal por Hijo en La Pampa.
“Hay más aspirantes a beneficios (como la AUH Tarjeta Alimentaria) y eso hace que tengamos la obligación de gestionar más posibilidades de dar respuestas”, sostuvo al programa radial y televisivo “Tiene Sentido”, que se emite por Somos La Pampa – Cablevisión y es conducido por Carlos Monasterio.
“La Pampa cuenta con 15700 cupos de tarjetas y estamos teniendo activas más de 14.800, con un margen para dar respuestas, pero esto va creciendo y es una realidad. Lo que hacemos al ver el registro único de beneficiarios, mediante el programa Pilquén, que actualizan semanalmente los municipios, es gestionar ante el gobierno nacional y ayer nos dieron la novedad de que está en curso la ampliación de 2000 cupos más”, adelantó.
“En ese sentido, ha habido una escucha y una respuesta por parte del Gobierno Nacional para La Pampa, luego de constantes gestiones del gobernador Carlos Verna. Esto tiene que ver con un aumento progresivo de las solicitudes que hacen cada uno de los intendentes”, dijo.
Por otra parte, la ministra adelantó que firmarán un convenio con el Consejo de Ciencias Económicas, para que el Estado financie por única vez los balances de clubes pampeanos. Alonso detalló que “según el diagnóstico de que tenemos de las instituciones deportivas hay una falta de regularidad para la presentación de documentación que se necesita para percibir beneficios nacionales y provinciales.”
“Sucede que en La Pampa de 370 instituciones registradas, solo 60 están en condiciones de percibir un acompañamiento económico o financiero y eso hace que se vislumbre la necesidad de que el Estado revea esto y por eso proponemos un plan de regularización de instituciones, donde firmaremos la semana entrante un convenio con el Consejo de Ciencias Económicas que nos permita sortear un aspecto puntual, que es la protocolización de los balances por parte de las instituciones”, dijo.
“Esto es un obstáculo, porque el balance tiene un costo que a veces las instituciones no pueden afrontar y entonces por única vez, vamos a financiar desde Provincia, ese costo de presentación de balances”, adelantó.
Alonso dijo que al contar con los papeles al día, el gobierno provincial puede acompañar con $40.000 a los clubes y también recordó que hay un programa nacional, Mi Club, que otorga otros $50.000. “Son sumas que a las instituciones, por más pequeñas o grandes que sean, que sirven”, dijo.
—¿Qué es la descentralización que plantea desde el Ministerio?
—Es la herramienta que se propone el gobierno para llegar a la gente con cada uno de los programas que tenemos en el ámbito provincial y es una garantía del ministerio, que trabaja directamente con la gente y no hay otro modo que no sea la descentralización, como herramienta válida y eficaz para dar respuestas.
La ministra adelantó que se armará otra delegación del ministerio en Rancul, para descomprimir la atención en General Pico que en este momento reúne las necesidades de más de 40 municipios del norte provincial.
—¿Se puede ganar la batalla contra la droga?
—Sí. Todavía en la provincia tenemos cosas a favor, como el ser pocos, en un territorio muy extenso que a veces nos juega en contra porque hay que generar mucha infraestructura, para sostener la lucha contra las drogas y lo que estamos haciendo, es llevar adelante un convenio con el SEDRONAR, donde se proponía bajar el programa que se llama Municipios en Acción, algo que hicimos en el día de ayer, en Santa Rosa y General Acha, firmar la carta de adhesión al programa y comenzar a trabajar con dos personas de cada municipio en capacitación y en un plan local, para hacer un proyecto que pueda llevarse a cabo en cada localidad. Hoy replicaremos esa misma actividad en General Pico, para trabajar con las localidades del norte.
—¿Ante tantas necesidades en algún momento se sintió abatida?
—No. Soy una persona muy optimista, que cuenta con un equipo muy sólido, con un gran nivel de compromiso de los funcionarios y una estructura de profesionales, técnicos y empleados que ponen mucho para que esto traccione. Trabajar en Desarrollo Social, hace que la gente esté en esto es porque le gusta y entiende que su trabajo no es un trabajo en el que se puede esperar a mañana, sino que requiere un nivel de respuesta alto, que exige, compromete y siento que cuando la parte humana está comprometida, es mucho más fácil.
—¿Cuál es su cable a tierra?
—Mi familia. Llegar a casa y compartir con ellos. Son quienes a una la sostiene y le dan la posibilidad de avanzar. Así como en el trabajo es el equipo y la gente, en casa es la familia.

