
El Ente Nacional de Comunicación, encargado de garantizar el derecho humano a la comunicación, le dedicó parte de su tiempo a la aplicación que impulsa a “cazar muñequitos” en todo el mundo. Destinó recursos públicos para ayudar a la difusión de la aplicación que ya generó ganancias por 3 mil millones de dólares.
El Ente Nacional de Comunicación deja en claro cada vez que pude sus prioridades: el comercio y el mercado de la comunicación son su política pública. Esta vez volvió a ser noticia pero no por atender derechos de los y las ciudadanas sino para aportar a su alienación y participación en el consumo de aplicaciones que generaron ganancias multimillonarias.
Difundió un protocolo de uso para estar seguro. Esperan por “tamaña celeridad” miles de actores sociales de la comunicación que desarrollan sus tareas diarias sin el reconocimiento legal ni obtienen que la gestión de Cambiemos entienda que el estado tiene continuidad más allá de sus intereses.
El gobierno de Macri borró de un plumazo lo que hizo el gobierno anterior y pretende desconocer las consecuencias legales de ello. Debe millones de pesos a colectivos de comunicación que se presentaron a con cursos abiertos y transparentes para la realización de producciones audiovisuales en distintas partes del país.
Eso no le importa: importa alimentar el negocio en miles de millones de dólares.

