
Ricardo Moralejo defendió el otorgamiento de un crédito para La Anónima. Confirmó que se le vencieron los plazos legales a Montenegro para la puesta en marcha de la fábrica de implementos agrícolas.
El ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, justificó el otorgamiento de un crédito de 50 millones de pesos a la cadena de Supermercados La Anónima, para ampliar su frigorífico en Speluzzi.
“La empresa está participando con una tercera parte de la inversión total y genera cientos de trabajo”, dijo en conferencia de prensa.
“Además, se está apuntalando una inversión futura que llevará a duplicar la faena en la empresa y coincide con lo que los pampeanos dicen de industrializar sus materias primas. Es muy importante que la empresa haya elegido a La Pampa para hacer eje de sus actividades productivas y no solamente comerciales”, destacó el ministro
“Creo que eso es lo que evaluamos nosotros. Es una empresa que ha venido a invertir a la provincia, es la primera vez que recibe un crédito y ese crédito se ubica dentro de los parámetros que nuestro gobernador nos instruye”, precisó.
“Este proyecto genera cien puestos de trabajo en un año, por eso lo consideramos importante, pero, sobre todo, es una referencia a lo que hace a la instalación de empresas nacionales en La Pampa”, agregó.
“Esto hace que a nivel nacional se sitúe a la provincia como un lugar de inversión confiable y adecuada para desarrollar actividades productivas, fundamentalmente, porque es una provincia sin conflictos sociales, una provincia con poca burocracia para hacer trámites y con una posición estratégica de distribución con el resto del país. Creemos que haber colaborado en una pequeña parte del desarrollo de ampliación de esta empresa, es muy beneficioso para el desarrollo de la industria agroalimentaria”, afirmó el ministro.
En cuanto al crédito otorgado a la empresa Montenegro, Moralejo indicó que ya se venció el plazo para la puesta en marcha de la planta. “El vencimiento ocurrió el 3 de agosto y el 5 vencía la tercera cuota del pago por el crédito asumido, alcanzando a la tercera cuota impaga y esto hace que la empresa entre en caducidad automática, por lo cual, a partir de esa fecha, tiene 30 días para regularizar su deuda con el estado y salir de esta situación o, en caso contrario, se deriva a la Fiscalía de Estado, para dar la caducidad al crédito.”
Moralejo dijo que la empresa no está funcionando. “Esperamos a no adelantarnos a tomar una decisión, en función de que hay que esperar 30 días”, agregó.
—¿Cuántas personas están trabajando?
—Las personas eran contratadas y no más de cinco. Todavía no ha habido despidos. Hoy lo que se están protegiendo son los intereses del estado. Hasta ahora no hubo una feliz concreción de este proyecto que heredamos y en estos siete meses que tenemos de gestión, lo que hemos tratado es de poder contactarnos, ver si había una intención clara de la puesta en marcha del emprendimiento.
Moralejo agregó que desde Montenegro siempre hubo incumplimientos, fundamentados en problemas económicos ajenos a la empresa. “Según ha expresado el empresario, temas como la inflación, hicieron inviable el emprendimiento.”
La fábrica ubicada en la ruta 35, al sur de Santa Rosa, se abrió con la intención de construir remolques, sistemas de riego y maquinarias agrícolas. Pero nunca llegó a funcionar. El anterior gobierno difundió que Montenegro realizó el 48,24% de las inversiones previstas, con 48 millones que le otorgó la Provincia a través de un crédito de promoción industrial. Aún queda un remanente de fondos a transferir de 51,76%.
La empresa inició una producción mínima en el mes de junio del año pasado, al filo del plazo de los requisitos del crédito promocional otorgado.
El Gobierno Provincial le entregó un crédito de promoción industrial de 60 millones de pesos (40 millones inicialmente, en 2011, y una ampliación en noviembre de 2013 a 60 millones de pesos, que no se desembolsó). La promesa de Montenegro había sido que en enero de 2015 iba a iniciar la producción, pero esto no se cumplió y solicitó seis meses más de plazo para concretar su proyecto.
Preguntado por la barrera sanitaria impuesta al sur del Colorado, Morajelo reiteró que no hay riesgo sanitario para que la carne con hueso ingrese al sur de la patagonia. “Es meramente una barrera comercial. No hay argumentos técnicos o sanitarios para esta barrera y vamos a exigir, en función de la carta que se envió al presidente del Senasa, para que haya una definición concreta y luego seremos respetuosos de la decisión, pero manteniendo muy firme la postura de entrar con nuestro producto, que no tiene riesgo sanitario para la ganadería de sur del río Colorado”, afirmó.

