
Distintas organizaciones sociales se concentraron para repudiar la visita de Mauricio Macri, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y el cuestionado intendente Carlos Arroyo, y las políticas de ajuste del gobierno de Cambiemos. Las personas fueron reprimidas con balas de goma y gases lacrimógenos de la Policía Bonaerense.
La llegada del primer mandatario a la ciudad balnearia en el marco del anuncio de obras para un barrio Belisario Roldán, estuvo acompañada de un nuevo repudio seguido de una fuerte represión por parte de los uniformados, como sucedió en Rosario para el día de la bandera y otros puntos del país donde se hizo presente.
Ezequiel Francomano dijo al portal 0223 que “Hay algunos compañeros heridos. Dispararon a unos metros de los compañeros, mujeres con bebés. Nosotros queríamos hacer escuchar la voz de los más humildes que no podemos afrontar el ajuste feroz”.
Además, en la manifestación contra el presidente había carteles en alusión al terrorismo de Estado, luego de que manifestara que “no es importante discutir” el número de personas desaparecidas en aquellos años, y que “se trató de una guerra sucia”.
Al mismo tiempo que los ciudadanos eran reprimidos, Macri dijo que ““aquellos que creen que el camino es la agresión, tienen que entender que el camino es el respeto al otro”.
Para peor, luego de la represión en la que varias personas resultaron heridas, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, retrucó en un acto irresponsable que “hay una situación de fuerte agresión a nuestro gobierno, todavía algunos sectores políticos no aceptan que la alternancia es buena y que ha ganado un frente como Cambiemos que merece gobernar en paz, como nosotros queremos, sin agresiones ni violencia ni este permanente intento de agredir al Presidente”.
La funcionario manifestó en conferencia de prensa que “queremos una sociedad en paz, no queremos agresiones. El que tenga algo que decir tiene foros, asambleas o el parlamento pero una piedra no es el lenguaje político que vamos a tolerar”.
Patricia Bullricha manifestó en conferencia de prensa que “los agresores buscan que no puedan tener contacto con el presidente. La pregunta es por qué se agrede a un presidente, puede pedir una entrevista con el ministro o con el presidente, pero aquí se mostró una agresión en el medio de un barrio”.
En ese sentido, argumentó que “tampoco podemos aislar al presidente de la sociedad porque eso es lo que se busca”, ya que también “había gente que lo estaba esperando”.
La agencia estatal de noticias Télam, caracterizó el hecho como un “incidente”, pintó a los manifestantes como “agresores”.

