
Una mujer de 37 años fue descubierta ayer en un procedimiento antinarcóticos con más de 1,2 kilogramos de marihuana, 28 mil pesos, elementos de precisión y fraccionamiento en la ciudad de General Pico.
El Ministerio de Seguridad informó que la detenida tiene “antecedentes en la venta de estupefacientes y una causa judicial en curso por el mismo motivo” pero se encontraba con el beneficio de la prisión domiciliaria por ser madre de tres niños menores de edad.
Fue descubierta en un procedimiento realizado este sábado por la tarde en la ciudad de General Pico en una vivienda ubicada en la calle 102 entre 27 y 29, “como consecuencia de una investigación que se inició a causa del reiterativo movimiento observado en relación a la comercialización de drogas, en un lugar que en este año, ya lleva dos operativos”, detallaron.
El informe oficial cuestionó a la justicia federal al señalar que “pese a los reiterados procedimientos en el lugar, el juez federal Luis Salas dispuso la libertad de la detenida”.
En el interior de la vivienda hallaron 98 envoltorios con forma de cubo que contenían marihuana lista para su comercialización por un total de 234 gramos, 30 gramos de picadura, una cifra aproximada a los 28 mil pesos efectivo y algunos cigarrillos de marihuana armados.
En un pozo disimulado y tapado en el patio de la vivienda se halló un pan de 1 kg de marihuana, un revolver calibre 22 sin munición, una pistola del mismo calibre, cargada y en una habitación, hallaron varios elementos entre los que se destacaban herramientas, notebook, de los que la Brigada de Investigaciones y la Seccional Segunda investigan su potencial relación con ilícitos cometidos en la zona.
“Llamó la atención de los investigadores que el juez federal Luis Salas dispuso la libertad de la única detenida, de 37 años, con hijos menores de edad, que permanecía con arresto domiciliario por una causa en curso por el mismo motivo, lo que no le impedía continuar con la comercialización de estupefacientes, en una conducta reiterada, comprobable por sus antecedentes”, indica el escrito del ministerio comandado por Juan Carlos Tierno, el funcionario condenado a 2 años de prisión por abuso de autoridad y que acaba de sortear sin sobresaltos una interpelación parlamentaria por el caso de gatillo fácil en el que la policía mató al cazador Santiago Garialid.
Del operativo participaron efectivos de la División Toxicomanía y Lucha contra el Narcotráfico de la UR II a cargo del comisario mayor Néstor Fontán, de la Brigada de Investigaciones y de la Seccional Segunda de la ciudad norteña.

